El Ministerio Público Fiscal de Santiago del Estero abrió una investigación de oficio contra Mariano Páez, padre de la abogada Agostina Páez, luego de que se viralizara un video en el que se lo ve protagonizando una polémica escena durante una reunión en un bar y pronunciando frases que generaron fuerte repercusión pública. La medida judicial apunta a determinar si el contenido de la grabación puede dar lugar a la existencia de algún ilícito penal.
Según trascendió, en el registro audiovisual se observa a Páez imitando gestos similares a los que llevaron a su hija a quedar involucrada en una causa por injuria racial en Brasil, hecho que ya había provocado indignación en el país vecino. Pero además, el empresario quedó en el centro de la controversia por una frase que se escucha con claridad en la filmación: “Soy empresario, millonario y usurero. Y narco… narco, privado”, dichos que ahora forman parte del análisis preliminar de la fiscalía santiagueña.
La investigación quedó en manos de una fiscal provincial, que resolvió avanzar de oficio a partir de la amplia difusión del material en redes sociales y medios nacionales. El objetivo es establecer si las expresiones realizadas en ese contexto constituyen una mera provocación verbal o si, por el contrario, ameritan una pesquisa más profunda por posibles referencias a actividades ilícitas.
El video fue grabado pocos días después de que Agostina Páez regresara a la Argentina tras haber permanecido durante semanas bajo medidas judiciales en Brasil, donde fue acusada por un episodio de connotación racista ocurrido en Río de Janeiro. En ese contexto, la difusión de una nueva escena protagonizada por su padre reavivó la polémica en torno al caso y volvió a instalar el apellido Páez en el centro del debate público.
En paralelo, Mariano Páez ya había intentado relativizar el contenido del material y, en declaraciones previas, sostuvo que el video estaba “trucado”, mientras su actual pareja aseguró que el hombre se encontraba alcoholizado al momento de la grabación. Sin embargo, la repercusión escaló rápidamente y terminó derivando en la intervención judicial para evaluar el alcance real de sus dichos.





