Derrapó el SOEM

La pifiaron, así de simple. Desde la salida del belicoso Walter Arévalo, el SOEM capitalino se había caracterizado por ser más o menos razonable, pero esta vez se fue a la banquina mal. En tiempos de crisis y más complicados que nunca, se mandó con un pedido de un 50 por ciento de aumento que quiere cobrar de un plumazo, y ni siquiera esperó la respuesta.

El gremio que ahora maneja Luis Álamo fue a la primera reunión, salió y convocó a un paro por tiempo indeterminado, con menos capacidad de negociación que un fanático talibán. No dialogó, no escuchó, no esperó. Nada, al paro.

Una jugada pésima que no está encontrando eco en la planta de trabajadores, porque es lógico: Capital pasó la pandemia y la crisis actual sin despedir a nadie, sin desdoblar pagos, incorporando más gente a planta con un sistema transparente, y además, aumentando los sueldos siempre por encima de la inflación, logro que mantuvo en todo el 2023, un año electoral muy difícil.

Ahora también dio aumentos, y el mismo gremio firmó el acuerdo con el compromiso de volver a conversar en mayo. Y llegó mayo y fueron a paro. Una locura.

Ahora se arriesgan a que el paro sea ilegal, a que descuenten los días a los que falten, y armaron toda una tormenta de la nada, porque nadie les dijo que no les iban a dar un aumento. Simplemente decidieron no dialogar y protestar. Y sin diálogo no hay manera de solucionar nada.

Desde el municipio dicen que dar el aumento que pide el SOEM representaría 2.000 millones de pesos de gasto, justo ahora que las vacas están, no flacas, raquíticas.

Rara la actitud de Álamo, que venía con una conducción discreta y de la noche a la mañana se vistió de Che Guevara.

Hace falta un poquito de responsabilidad, porque una mala decisión puede perjudicar mucho a sus seguidores. Y si no da marcha atrás y razona, pronto se dará cuenta de que eligió un mal camino.

El catucho 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí