Dos magistrados federales que actuaban como conjueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación presentaron su renuncia a los tribunales internos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en un contexto de fuerte presión institucional y judicial.
Se trata de Diego Barroetaveña, presidente designado de la Cámara de Casación Federal y hasta ahora jefe del Tribunal de Ética de la AFA, y de Juan Ignacio Pérez Curci, titular de la Cámara Federal de Mendoza e integrante de la Cámara Nacional de Resolución de Disputas de la entidad deportiva.
Las renuncias se producen en el marco de una investigación penal por presunto fraude, evasión impositiva y lavado de dinero que involucra a la cúpula dirigencial de la AFA, encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino, y poco después de un reclamo formal de la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) para que cesen las funciones de jueces nacionales que desempeñan cargos en los órganos disciplinarios y éticos de la AFA.
El planteo de la ACIJ se basa en la posible incompatibilidad legal y ética de ejercer simultáneamente funciones judiciales en la Corte y roles dentro de tribunales de una entidad privada, especialmente cuando esas mismas personas podrían intervenir como conjueces en causas penales vinculadas a la AFA.
En Argentina, la Corte Suprema está integrada por tres ministros titulares (Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti), y cuando hay discrepancias se sortean conjueces entre presidentes de cámaras federales para completar el tribunal.
Las salidas de Barroetaveña y Pérez Curci se suman a otras renuncias recientes dentro de los tribunales de la AFA, como la del juez federal Néstor Barral, y reflejan un movimiento más amplio de jueces que dejan esos cargos ante el avance de cuestionamientos públicos y judiciales.





