El ministro de Economía, Luis Caputo, salió este viernes a respaldar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de la polémica generada por los viajes oficiales en los que el funcionario fue acompañado por su esposa. “Lo banco a muerte a Adorni”, afirmó durante una entrevista televisiva.
La controversia surgió después de que se conociera que la esposa del jefe de Gabinete lo acompañó en su reciente viaje a Nueva York, y que también lo había hecho en otra oportunidad a Punta del Este. Consultado al respecto en Todo Noticias (TN), Caputo relativizó el tema y aseguró que no tuvo impacto para el Estado.
“Conozco a Manuel hace dos años, es una persona íntegra, honesta”, sostuvo el titular del Palacio de Hacienda. Y remarcó que la situación no opacó la participación del presidente Javier Milei en la llamada “Argentina Week”, realizada en Estados Unidos.
“A mí, como argentino y como ministro de Economía, me preocuparía si esto hubiera costado plata. No le costó un centavo a los argentinos”, enfatizó.
Críticas al kirchnerismo
Durante la entrevista, Caputo también aprovechó para cuestionar con dureza a la oposición, en particular al espacio político asociado a Cristina Fernández de Kirchner.
“El kirchnerismo va a terminar siendo un partido residual. Se terminó”, afirmó. Según el ministro, el electorado no quiere volver a políticas del pasado y respalda el rumbo del actual gobierno.
“No hay vuelta atrás. Los gobernadores y la gente no quieren volver atrás. Argentina tiene todo para convertirse en un país potencia”, aseguró.
En ese sentido, sostuvo que un eventual éxito económico del país debilitaría al kirchnerismo. “Si a la Argentina le va bien, inevitablemente al kirchnerismo le va a ir mal, porque vive de querer que al país le vaya mal. En la medida en que al país le vaya bien, su fortaleza se reduce”, señaló.
Defensa del rumbo del Gobierno
Caputo también denunció supuestas maniobras de persecución política contra dirigentes del oficialismo. “¿Qué formas tenemos enfrente? Si no les gusta algo, te inventan una causa y te tiran todo el aparato estatal encima durante años. A mí me pasó”, afirmó.
Por último, el ministro reconoció que hay sectores que cuestionan el estilo del gobierno, pero defendió la gestión. “Puede haber gente a la que no le gusten mis formas o las del Presidente. Yo me concentro en el fondo: veo un gobierno que trabaja para la gente, que no roba y que pone la moral como política de Estado. Con eso me siento totalmente identificado”, sostuvo.
En ese marco, se mostró optimista sobre el futuro económico del país. “Argentina va a ser el país que mejor va a andar en los próximos 30 años. El único riesgo es para los empresarios que se pierdan la oportunidad de invertir”, concluyó.





