La desigualdad en la Argentina mostró una leve mejora hacia el cierre de 2025, aunque sigue marcando diferencias profundas. El 10% más rico de la población gana 13 veces más que el 10% más pobre, según el último informe del INDEC sobre distribución del ingreso.
El relevamiento, basado en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), describe un escenario de relativa estabilidad, pero con brechas persistentes, especialmente cuando se analizan el género y la calidad del empleo.
El coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en una escala de 0 a 1, se ubicó en 0,427 en el cuarto trimestre de 2025. Se trata de una mejora leve frente al 0,430 registrado en el mismo período del año anterior.
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Distribución del ingreso: el coeficiente de Gini del ingreso per cápita familiar alcanzó 0,427 en el 4° trimestre de 2025 y la brecha de las medianas entre el 10% de la población con mayores y menores ingresos fue de 13 veces https://t.co/yg02NL9FZ6 pic.twitter.com/gVyRU5oJQH— INDEC Argentina (@INDECArgentina) April 6, 2026
En términos generales, los ingresos crecieron en valores nominales. La masa total alcanzó los $19,1 billones, con un incremento interanual del 44,9%. Sin embargo, ese crecimiento no se distribuyó de manera homogénea. Durante el período analizado, el 62,6% de la población percibió algún ingreso, con un promedio individual de $1.011.863.
Al observar los distintos niveles, la brecha se vuelve más clara. En los sectores de menores ingresos, correspondientes a los deciles 1 a 4, el promedio fue de $351.028. En los sectores medios, entre los deciles 5 y 8, ascendió a $940.586. En el segmento más alto, que abarca los deciles 9 y 10, el ingreso promedio llegó a $2.476.247.
Si se toma el ingreso per cápita, que contempla a toda la población, el promedio se ubicó en $635.996, mientras que la mediana fue de $450.000. Esto indica que una parte importante de la población se encuentra por debajo de ese promedio.
Las diferencias también se mantienen entre varones y mujeres. Los varones registraron un ingreso promedio de $1.191.364, mientras que las mujeres alcanzaron $838.336. La brecha de ingresos se ubicó así en el 29,6% a favor de los varones, una distancia que refleja una desigualdad estructural que persiste.





