Luego de haber sido liberada en el marco de una causa en la que se la investigaba por presunta participación en hechos bajo la modalidad de “viuda negra”, Luciana Martínez decidió hablar públicamente y dar su versión de lo ocurrido.
La ex participante de Gran Hermano se mostró serena al salir y buscó transmitir tranquilidad tanto a su entorno como a quienes la siguen. “Estoy muy bien. Solo quiero llevar calma a mi familia y a quienes me apoyan”, dijo en diálogo con el programa Los Profesionales de Siempre (El Nueve).
Sobre los días que pasó detenida, eligió una imagen contundente: los describió como “un mal sueño” o “una pesadilla”. En ese sentido, remarcó que se sostuvo en la fe durante ese período. “Creo en Dios, tengo mucha fe y recé para que todo salga bien”, aseguró.
Martínez también destacó el trabajo de su defensa, a la que le atribuyó el resultado del proceso. “Tengo un equipo de abogados que hizo que todo vaya bien y se los agradezco”, expresó.
Más allá de las acusaciones que motivaron su detención, fue tajante al rechazar cualquier vínculo con los hechos investigados. Aunque evitó dar detalles por tratarse de una causa en curso, buscó despegarse de las versiones que circularon en medios y redes sociales: “No puedo hablar de la causa, pero no soy viuda negra. Es todo mentira”, enfatizó.





