Rubén Manzi: “Milei evitó la hiperinflación, pero no nos salva del cáncer de la corrupción”

El ex diputado nacional Rubén Manzi, referente de la Coalición Cívica ARI, trazó un duro diagnóstico del escenario político y económico tanto a nivel nacional como provincial. En ese marco, consideró que el gobierno de Javier Milei logró evitar una crisis inflacionaria extrema, aunque advirtió sobre problemas estructurales más profundos.

“Lo primero que se me ocurre es pensar que Javier Milei salvó a la Argentina de un infarto, que era la hiperinflación, pero no nos salva del cáncer que provoca la corrupción”, afirmó Manzi, al tiempo que cuestionó distintos episodios que, según sostuvo, ponen en duda el proceso de “moralización” proclamado por el propio oficialismo.

En ese sentido, mencionó controversias recientes vinculadas a figuras del gobierno como Manuel Adorni, y remarcó que “ningún gobierno va a andar bien si está dominado por la corrupción”.

Caída del poder adquisitivo y crisis económica

El dirigente también puso el foco en la situación económica actual y su impacto en la vida cotidiana de los argentinos. “La gente sigue preguntando cuándo llegan los efectos al bolsillo. Hoy hay datos claros: se ha perdido poder adquisitivo y los sueldos rinden menos que hace un año”, señaló.

Asimismo, describió un escenario de actividad económica “semi-parada”, donde solo algunos sectores como el agro, la minería o el petróleo muestran dinamismo, aunque con impacto desigual entre provincias.

En el plano local, fue particularmente crítico con la realidad salarial: “Es increíble lo poco que se les paga a los docentes en Catamarca. Tienen que trabajar todo el día, prácticamente como un ‘docente taxi’ para poder subsistir”.

Críticas al oficialismo provincial

Manzi también analizó la postura del gobernador Raúl Jalil frente al Gobierno nacional, a quien definió como parte de una estrategia “dialoguista”, aunque dejó interrogantes sobre su coherencia política.

“Me pregunto qué piensan las bases peronistas de esta especie de traición al mandato popular”, expresó, al considerar que el alineamiento con políticas de corte liberal contradice la tradición del peronismo.

En esa línea, sostuvo que incluso dentro del propio espacio justicialista existen cuestionamientos hacia esa postura, evidenciados —según dijo— en debates legislativos recientes.

El desafío del Congreso y la “zona gris”

Con experiencia parlamentaria, Manzi reconoció la complejidad del trabajo legislativo, especialmente al momento de equilibrar convicciones con negociación política.

“No hay blancos y negros, muchas veces se camina sobre grises. El desafío es no caer en un pragmatismo absoluto ni traicionar el mandato popular”, explicó, al tiempo que criticó a dirigentes que cambian de postura poco tiempo después de asumir.

Reforma constitucional y armado político

De cara al futuro, el ex legislador se mostró a favor de avanzar en una reforma de la Constitución provincial, pero remarcó que debe hacerse lejos del calendario electoral.

“Si hay que reformarla, tiene que ser este año. No se puede debatir en plena coyuntura electoral, porque se terminan discutiendo intereses de corto plazo y no un proyecto de provincia a 20 años”, planteó.

Finalmente, sobre el armado político de cara a próximos comicios, indicó que mantiene diálogo con sectores de la oposición, incluyendo referentes del PRO, aunque aclaró que aún no hay definiciones concretas.

Rubén Manzi: “Las estructuras partidarias han quedado vacías en esta nueva etapa política”

Consultado sobre si la sociedad comienza a dejar atrás las viejas estructuras como el peronismo y el radicalismo, Manzi fue contundente: “Evidentemente hay una reconfiguración total de la política y las estructuras partidarias han quedado un poco vacías. Hay que ser realistas”.

En ese sentido, comparó la actualidad con el regreso de la democracia en 1983 y remarcó la pérdida de peso de los espacios históricos. “Lo que significaba, por ejemplo, el bloque del PJ en Diputados en el ‘83 hoy ya no tiene ese mismo centro. Hay un cambio de época muy fuerte”, sostuvo.

Crisis de representación y cambio de época

El dirigente interpretó este escenario como parte de una transformación más amplia en la relación entre la sociedad y la política. Según planteó, las estructuras tradicionales ya no logran contener ni representar de la misma manera a la ciudadanía.

“Estamos viendo cómo se debilitan esas estructuras verticales que antes ordenaban la política. Hoy hay una demanda social distinta, más fragmentada y crítica”, analizó.

Críticas a la gestión provincial

En el plano local, Manzi también deslizó cuestionamientos hacia la gestión del gobernador Raúl Jalil, al señalar contradicciones entre algunos logros y problemas persistentes.

“Hay cuestiones que se hacen bien, pero también hay debilidades claras. Las críticas por el estado de las calles, por los salarios, son reales”, afirmó.

En esa línea, consideró que el Ejecutivo provincial debe redoblar esfuerzos para mejorar la gestión y dar respuestas concretas a las demandas sociales.

“Creo que hay que hacer un esfuerzo mayor para corregir esas falencias, porque terminan debilitando al propio gobierno”, agregó.

Polarización y nuevos desafíos

Por último, el ex legislador advirtió que la actual polarización política y la falta de renovación en las estructuras tradicionales generan tensiones en el sistema democrático.

“Hay estructuras que siguen siendo muy cerradas, sin capacidad de renovación, y eso choca con una sociedad que cambió”, concluyó.