Impulsan nuevas normas para indigentes

El concejal Diego Figueroa puso manos a la obra para terminar con el flagelo de la gente que anda pidiendo en los bares, como niños que venden bolsitas de basura, mujeres embarazadas o con bebés, los secuaces y cómplices de los chorros textiles que venden medias y otros malvivientes.

Con mano dura y firme, Figueroa propone que se prohíba terminantemente el ingreso de personas indeseables a cualquier lugar donde no sean bienvenidos, y dentro de lo posible que tampoco circulen por una ciudad que pretende ser turística.

En caso de salir a mendigar o pedir monedas, se autorizará exclusivamente a quienes vistan estricta etiqueta, smoking o elegante sport, para evitar momentos desagradables a los comensales.

La venta de bolsitas de residuos se regulará permitiendo comercializar a quienes puedan recibir transferencias en dólares, dólares canadienses o yenes, previa inscripción en la AFIP y siempre que el rubro no sea restringido por aranceles de Donald Trump, Scot Bessent o el Tesoro de los Estados Unidos de Norteamérica.

Las mujeres que se sienten en las veredas a amamantar mientras piden ayuda serán desalojadas por la fuerza pública aplicando el Protocolo Antiteta de Patricia Bullrich que contempla la participación de la Guardia de Infantería, Gendarmería y el cuerpo de Marines que se trasladará directamente desde la base habilitada en Ushuaia.

Se autorizará excepcionalmente el tránsito por la vía pública a personas pobres de apariencia linda, preferentemente rubios y flacos pero no escuálidos, con buen índice de masa muscular que no denote hambre, y con aspecto europeo o norteamericano, siempre que brinden el detalle de la hora en que se comprometen a alejarse de la zona céntrica.

¡Vamos Figueroa! ¡A limpiar la ciudad que Noruega nos queda a un paso! Sólo hay que meterle voluntad y sensibilidad social con los ricos.