El Congreso sancionó el Presupuesto 2026: proyecciones económicas y prioridades del Gobierno

El Congreso de la Nación aprobó este sábado el Presupuesto 2026, la ley de gastos y recursos que establece las pautas económicas, fiscales y financieras para el próximo año, en una votación que consagra los lineamientos del Gobierno de cara al cierre del año legislativo.

 

El proyecto, impulsado por el oficialismo, fija objetivos macroeconómicos ambiciosos para el ejercicio 2026, entre ellos un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 5 %, una inflación anual proyectada del 10,1 % y un tipo de cambio oficial estimado en $1.423 para diciembre de 2026.

 

El Presupuesto, considerado «la ley de leyes» por su importancia en la planificación del año próximo, también ratifica el compromiso del Gobierno con el equilibrio fiscal, proponiendo un superávit primario equivalente al 1,5 % del PBI y un superávit financiero del 0,2 % tras el pago de intereses.

 

En cuanto al gasto social, el texto asigna partidas para diversas áreas: se proyecta un aumento del 5 % en jubilaciones, del 17 % en salud y del 8 % en educación, según cifras oficiales incluidas en el texto aprobado.

 

La normativa también faculta al Ministerio de Economía para llevar adelante operaciones de administración de la deuda pública, incluyendo mecanismos para realizar canjes y reestructuraciones, con el objetivo de ordenar los vencimientos y reducir riesgos fiscales.

 

La aprobación del Presupuesto no estuvo exenta de críticas: sectores opositores cuestionaron algunas de las proyecciones económicas y las prioridades en las asignaciones de gasto, especialmente en lo que respecta a las herramientas otorgadas al Ejecutivo y la distribución de fondos.

 

Con la sanción definitiva, la ley ya se convierte en la norma marco para la gestión de los recursos del Estado durante todo el año 2026, marcando un paso significativo en la política económica del Gobierno y estableciendo las bases para la agenda fiscal del próximo período.