Después de casi veinte años en el fútbol profesional, Sergio Romero decidió cerrar su etapa como jugador. A los 39 años, el histórico arquero de la Selección Argentina de fútbol resolvió colgar los guantes y empezar a proyectar su futuro desde otro lugar: el de entrenador.
Su último paso fue por Argentinos Juniors, donde había llegado tras rescindir su contrato con Boca Juniors en 2025. En el conjunto de La Paternal buscaba recuperar continuidad, aunque finalmente no logró consolidarse como titular y su ciclo terminó siendo breve.
La salida de Boca había marcado un momento complejo en su carrera. En su última temporada dentro del plantel xeneize perdió terreno en la consideración del cuerpo técnico y alternó poco tiempo en cancha. Con ese escenario, intentó relanzar su trayectoria en Argentinos, aunque la falta de minutos terminó acelerando una decisión que venía evaluando desde hacía tiempo.
Con el retiro ya confirmado, Romero empezó a enfocarse en el próximo desafío dentro del fútbol. La idea es iniciar su camino como director técnico, una etapa que el exarquero ya venía analizando mientras transitaba los últimos años de su carrera.
El recorrido de “Chiquito” comenzó en Racing Club, donde debutó en 2007. Ese mismo año dio el salto a Europa para incorporarse al AZ Alkmaar de los Países Bajos. Más tarde defendió los colores de UC Sampdoria y AS Monaco, hasta llegar al Manchester United, club en el que permaneció durante seis temporadas. Antes de regresar al fútbol argentino también pasó por Venezia FC.
Con la camiseta argentina jugó 96 partidos y se convirtió en el arquero con más presencias en la historia del seleccionado. Fue uno de los protagonistas del equipo que alcanzó la final del Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014, donde Argentina terminó como subcampeón. Actualmente, ese récord es seguido por Emiliano Martínez, aunque todavía aparece lejos de alcanzarlo.





