La morosidad en los créditos a las empresas volvió a encender señales de alerta en la economía argentina. Según los últimos datos disponibles del Banco Central, el nivel de irregularidad en los préstamos al sector privado se triplicó en un año y alcanzó el 2,5% en diciembre de 2025, mientras que estimaciones privadas indican que en enero de 2026 habría subido hasta el 2,7%.
Aunque el promedio general todavía se mantiene por debajo de los niveles de mora que registran los hogares, el panorama es muy desigual según el tamaño de las compañías y la actividad que desarrollan. En ese sentido, la consultora Analytica advirtió que los indicadores agregados “esconden tensiones crecientes” dentro del entramado productivo, ya que una parte importante del financiamiento se concentra en grandes empresas, lo que tiende a suavizar el dato general.
El relevamiento citado por el medio señala que más del 40% del crédito se concentra en grandes compañías, donde el índice de morosidad fue de 0,9% en enero. En cambio, en el segmento pyme la irregularidad trepa al 4%, un nivel mucho más elevado que expone mayores dificultades para afrontar vencimientos financieros en el sector productivo.
La diferencia también se hace visible al analizar cada rubro. Entre los sectores con mayores niveles de saldos impagos aparecen la construcción, con una morosidad del 6,1%; los servicios profesionales, científicos y técnicos, con 4,5%; hoteles y restaurantes, con 4%; la industria manufacturera, con 3,6%; comercio y reparaciones, con 3,4%; y recreación y cultura, con 3,3%. En el otro extremo, las menores irregularidades se registran en intermediación financiera, minería e hidrocarburos, comunicaciones y suministro de electricidad y gas, con valores inferiores al 1%.
También se remarca que esta suba de la morosidad está estrechamente ligada al nivel de actividad de cada sector. Los rubros más golpeados por la caída de la demanda y el retroceso en las ventas son los que muestran mayores dificultades para cumplir con sus compromisos financieros. Como ejemplo, la nota indica que la irregularidad llega al 7,7% en confección de prendas de vestir y al 7,9% entre fabricantes de muebles y colchones, mientras que en refinamiento de petróleo se ubica en 1,4%.
La situación ya había sido advertida por la Unión Industrial Argentina (UIA). En un relevamiento realizado sobre 644 empresas del sector, el 45,6% reportó dificultades para afrontar al menos uno de estos pagos: salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos o impuestos. Además, el 5,4% de las firmas informó atrasos en todos los pagos, con mayores problemas en impuestos y proveedores, seguidos por compromisos financieros.
Según ese mismo informe, entre las empresas que no lograron cubrir en su totalidad al menos una obligación, el 39,8% aseguró haber enfrentado mayores intereses y costos financieros, mientras que el 38,1% advirtió un aumento del endeudamiento o una mayor necesidad de financiamiento de corto plazo.





