River Plate pone primera en la Copa Sudamericana 2026 con un desafío que históricamente le resultó incómodo: jugar en Bolivia. Este miércoles, el equipo de Eduardo Coudet visitará a Blooming en Santa Cruz de la Sierra, en lo que será su estreno en el torneo.
El conjunto de Núñez llega en alza. Desde la llegada del “Chacho”, encadenó cuatro victorias consecutivas y empieza a mostrar una identidad más clara dentro de la cancha. Ese envión alimenta la expectativa para el debut, aunque el historial en suelo boliviano obliga a bajar un cambio.
En total, River jugó 16 veces en Bolivia —todas por la Copa Libertadores— y los números no lo favorecen: cinco triunfos, cuatro empates y siete derrotas. La estadística refleja una dificultad sostenida, muchas veces asociada a la altura, un factor que suele pesar más de la cuenta.
Sin embargo, el contexto de este partido ofrece un matiz distinto. Santa Cruz de la Sierra no presenta los condicionantes de ciudades como La Paz o Cochabamba, y ahí aparece un dato que ilusiona: River nunca perdió en esa ciudad. De hecho, jugó tres veces y se fue invicto, con dos victorias y un empate, siempre frente a Oriente Petrolero.
Además, el cruce ante Blooming tendrá un condimento especial: será la primera vez que el club argentino dispute un partido en Bolivia por la Sudamericana, ya que sus antecedentes en ese país se dieron exclusivamente en la Libertadores.
Con un plantel en crecimiento y un técnico que busca consolidar su idea, River intentará aprovechar este escenario favorable para empezar con el pie derecho y dejar atrás una historia que, hasta acá, le fue esquiva.





