El grupo Stellantis lanzó una nueva y amplia campaña de revisión que alcanza a vehículos de Fiat, Citroën, Jeep, Chrysler, DS, Dodge y Ram comercializados en la Argentina. El motivo es una pieza defectuosa en el sistema de airbags, un problema que arrastra la industria automotriz desde hace años y que vuelve a encender las alarmas.
El caso remite a los airbags de Takata, considerados uno de los mayores escándalos de seguridad en la historia del automóvil. Estos dispositivos estuvieron involucrados en casi 40 muertes a nivel global y siguen siendo una amenaza latente en unidades que aún no pasaron por el reemplazo obligatorio.
Entre los modelos convocados aparecen autos muy difundidos en el mercado local, como Fiat Palio, Uno y Grand Siena; Citroën C3 y C4; DS 3, 4 y 5; Jeep Wrangler; Chrysler 300C y la pickup 2500, comercializada tanto bajo la marca Dodge como Ram. En la mayoría de los casos se trata de vehículos fabricados entre 2004 y 2019.
Desde Stellantis recordaron que la campaña de revisión se inició hace varios años, pero apuntan ahora a captar a los propietarios que todavía no realizaron el cambio. La reparación —que incluye repuestos y mano de obra— es completamente gratuita y, como incentivo adicional, la compañía ofrece beneficios en productos y servicios de posventa por un valor de hasta $100.000 para quienes concurran al taller.
Si bien en la Argentina no se registraron víctimas fatales asociadas a esta falla, el antecedente más reciente ocurrió el año pasado en Francia, cuando una mujer que conducía un Citroën C3 sufrió heridas gravísimas tras la activación del airbag y murió días después.
Cómo saber si un auto está afectado
Para verificar si un vehículo está incluido en el llamado a revisión, los usuarios pueden comunicarse al 0800-333-7070, de lunes a viernes de 8 a 20, o ingresar a los sitios oficiales de cada marca. El control se realiza con el número de patente o el número de chasis (VIN), que figura en la documentación del auto o suele estar grabado en vidrios y parabrisas.
El trasfondo del caso Takata
Takata llegó a ser el mayor proveedor mundial de airbags, por lo que la falla se extendió a prácticamente todas las automotrices. El problema técnico está asociado al uso de nitrato de amonio como propulsor, una sustancia sensible al calor y la humedad que puede volver inestable al inflador y provocar una explosión descontrolada al activarse.
Aunque el recall global superó los 100 millones de vehículos, aún quedan miles de unidades circulando con estos airbags sin reemplazar. Por eso, la recomendación es clara: si el auto está dentro del listado, hacer el cambio cuanto antes. No es un trámite más, es una cuestión de seguridad.
Con información de Clarín





