El joven acusado por el crimen de Kim Gómez fue condenado a 23 años y cuatro meses de prisión. Así lo resolvió este lunes el Tribunal de Responsabilidad Juvenil N°1 de La Plata, que lo encontró culpable del delito de homicidio en ocasión de robo por la muerte de la niña, ocurrida durante un violento asalto en el barrio Altos de San Lorenzo.
El fallo fue dictado por los jueces Giorgis, Mercenaro y Estrada, quienes coincidieron con el pedido de la fiscalía y rechazaron el planteo de la defensa, que buscaba encuadrar el hecho como homicidio culposo y había solicitado una pena de apenas siete años.
Al momento del ataque, ocurrido el 25 de febrero de 2025, el condenado tenía 17 años. En la misma causa también participó otro adolescente de 14, que fue declarado inimputable por su edad. No obstante, el menor permanece alojado en un instituto de máxima seguridad y deberá cumplir allí una medida de seguridad por el plazo de dos años.
Durante el juicio se reconstruyó con detalle la secuencia del crimen. Florencia Barraza, madre de la víctima, contó ante el tribunal cómo fueron sorprendidas por los asaltantes cuando circulaban en su Fiat Palio rojo por la esquina de avenida 72 y calle 25. Según su testimonio, los delincuentes la obligaron a bajar del vehículo y la arrojaron al suelo antes de escapar a toda velocidad.
En medio de la huida, los ladrones no advirtieron —o ignoraron— que la pequeña Kim seguía dentro del auto. La niña viajaba en el asiento trasero con el cinturón de seguridad puesto e intentó bajarse del vehículo en movimiento, pero quedó enganchada y fue arrastrada durante unas 15 cuadras.
La fuga terminó cuando los asaltantes chocaron contra un poste de luz. El impacto hizo que el auto terminara dentro de una zanja. Los dos jóvenes escaparon a pie hacia un descampado, dejando a la menor gravemente herida.
La sentencia conocida este lunes pone fin al proceso penal contra el principal acusado en un caso que sacudió a la ciudad de La Plata por la violencia del episodio y la brutalidad de la huida. Para la fiscalía, la pena máxima prevista en el régimen penal juvenil se justificaba por la gravedad del hecho y por el desprecio por la vida que, según sostuvo, quedó evidenciado durante las 15 cuadras en las que la niña fue arrastrada.





