Fuerte retroceso de la industria: cayó 12% en el inicio de 2026 y profundiza su crisis

La actividad industrial arrancó el año en rojo y no logra encontrar piso. En el primer bimestre de 2026 acumuló una caída del 12%, según los datos difundidos por el INDEC, en un contexto de retracción sostenida que ya suma ocho meses consecutivos.

El golpe más reciente se dio en febrero, con una baja interanual del 8,7% en el índice de producción industrial (IPI) manufacturero. El dato se suma al descenso de enero (-3,3%) y confirma una tendencia que se viene profundizando desde mediados del año pasado. En la comparación mensual, además, la actividad también retrocedió un 4%, marcando su segunda peor performance desde marzo de 2025.

El panorama es dispar puertas adentro del sector, aunque con predominio de caídas. Rubros clave como textiles (-33,2%), maquinaria y equipo (-29,4%) y la industria automotriz (-24,6%) encabezaron los retrocesos. También hubo bajas importantes en prendas de vestir, productos de caucho y plástico, y metales básicos. En contraste, algunos segmentos mostraron números positivos, como la refinación del petróleo (19,7%) y los productos químicos (3,7%), aunque no alcanzaron para compensar el derrumbe general.

Con este escenario, la industria se consolida como uno de los sectores más golpeados por el actual esquema económico, en medio de una caída sostenida del consumo y la actividad.

La construcción, por su parte, tampoco logra despegar. En febrero, el indicador del sector mostró una caída interanual del 0,7% y un retroceso del 1,3% respecto de enero, cortando una breve racha de dos meses en alza. Aun así, el balance del primer bimestre arroja una leve suba del 0,5% frente al mismo período del año pasado.

El comportamiento de los insumos refleja un escenario mixto: mientras algunos materiales registraron subas, otros vinculados al ritmo de obra, como los cerámicos, el yeso o los ladrillos huecos, mostraron caídas pronunciadas.

De cara a los próximos meses, las expectativas en el sector de la construcción se mantienen mayormente estables. Tanto en la obra privada como en la pública, la mayoría de los consultados no prevé grandes cambios en el nivel de actividad entre marzo y mayo, aunque una porción menor se inclina por una mejora.

En síntesis, los datos oficiales confirman un comienzo de año complicado para la economía real, con una industria en retroceso marcado y una construcción que, por ahora, apenas logra sostenerse.