El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que su administración evalúa una eventual “toma de control amistosa” de Cuba, en un contexto de renovada presión de Washington sobre la isla caribeña.
La declaración se produjo al salir de la Casa Blanca, antes de emprender un viaje oficial a Texas. “El gobierno cubano está hablando con nosotros y atraviesa problemas muy serios. No tienen dinero, no tienen nada en este momento. Están dialogando y quizá veamos una toma de control amistosa”, afirmó Trump ante la prensa.
El mandatario volvió sobre un tema que, dijo, lo acompaña desde hace décadas. “Llevamos muchos, muchos años lidiando con Cuba. Vengo escuchando hablar de Cuba desde que era pequeño. Están en grandes problemas”, señaló, en referencia a la prolongada crisis económica y política que atraviesa la isla.
Las palabras del presidente estadounidense llegan pocos días después de un incidente aún no esclarecido en aguas cubanas, donde una embarcación de origen estadounidense fue atacada por fuerzas del gobierno isleño, que denunció la presencia de “terroristas”.
En paralelo, en las últimas horas trascendió que integrantes del equipo del secretario de Estado, Marco Rubio, mantuvieron un encuentro con el nieto del ex gobernante cubano Raúl Castro. Según esas versiones, allí se habría comenzado a explorar un eventual proceso gradual: por un lado, el levantamiento de sanciones por parte de la administración Trump y, por otro, una apertura política progresiva en la isla.





