El debate presidencial en Brasil fue cancelado por primera vez en 20 años tras una orden de la jueza del Tribunal Superior Electoral (TSE) Estela Aranha, de cara a las elecciones que se celebrarán este fin de semana. La magistrada prohibió mostrar el atril vacío del candidato y actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien anunció que no asistiría al coloquio.
La cadena Globo, encargada de la emisión, tenía estimado emitir el debate este jueves por la noche, pero las decisiones judiciales de último momento alteraron las reglas acordadas para el encuentro. El medio informó que la posibilidad del atril vacío formaba parte de un consenso previo pactado con los aspirantes del coloquio electoral.
La magistrada también vetó las preguntas de los demás candidatos hacia el espacio que debía ocupar Lula, mientras la campaña del mandatario presentó el recurso y planteó un “potencial desequilibrio” que podía perjudicarlo. Aranha remarcó, además, que la asistencia a los debates tiene carácter “facultativo”.
Cancelaron el debate presidencial en Brasil ante las bajas de Lula Silva y Flávio Bolsonaro
En un comunicado publicado en su portal de noticias, Globo aludió a su “larga tradición en la organización de debates electorales”, cuyo objetivo es “promover la discusión de ideas para Brasil” y brindar “la oportunidad de comparar los proyectos” de los candidatos. La cadena sostuvo que “las sucesivas decisiones judiciales tomadas momentos antes de la realización del debate generan inseguridad jurídica y representan una injerencia indebida en la libertad que tienen los medios de comunicación para organizar los debates”.
Por otro lado, Lula comunicó el miércoles que no asistiría al encuentro televisado y que, a la misma hora, participaría de una entrevista en el podcast Flow. Una vez allí, cuestionó las reglas de TV Globo al sostener que la dinámica no da “continuidad” a las intervenciones de los candidatos, ya que obliga a esperar demasiado tiempo para responder a los rivales. “Me caes mejor tú que Globo; hace tiempo que cuestiono esos debates”, expresó en la charla.
Tras el fallo del TSE, el senador Flávio Bolsonaro, otro de los principales candidatos, anunció que tampoco acudiría al debate “debido a la censura impuesta al evento por el TSE” y consideró que “la prensa tiene que ser libre y las elecciones, limpias”.
Brasil se polariza: Lula y Flávio Bolsonaro definen el rumbo económico entre el Estado presente y el libre mercado
El próximo domingo 4 de octubre, el electorado brasileño acudirá a las urnas para definir el rumbo económico del país, polarizado entre el modelo desarrollista promovido por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y la plataforma más cercana al libre mercado capitaneada por el senador ultraconservador Flávio Bolsonaro.
Pese a compartir metas fundamentales como la estabilidad fiscal, la contención de la inflación y lógicamente la búsqueda del crecimiento económico, ambos candidatos difieren radicalmente en el rol que debe asumir el Estado para alcanzarlas.
Al Estado interventor promovido por el oficialismo progresista se contrapone el Estado mínimo que defiende el dirigente de extrema derecha, quien en los últimos sondeos se ubica en situación de empate técnico con Lula de cara a una eventual segunda vuelta.





