Navarro respondió a los cuestionamientos de la docente que representó en la querella

El abogado Fernando Navarro respondió a las declaraciones de la docente Luisina Marisel Vega, quien cuestionó públicamente el desempeño de los letrados que la representaban como querellantes y aseguró que nunca se interesaron por su estado físico y emocional tras el ataque a puñaladas que sufrió.

En diálogo con Catamarca es Noticia, Navarro confirmó que tanto él como el abogado José Guzmán renunciaron a la representación de la víctima y explicó que la decisión obedeció a diferencias surgidas durante la etapa previa al juicio.

“Fuimos patrocinantes de la querella de este lamentable hecho que sufrió una docente catamarqueña, quien fue atacada cobardemente por un hombre que le aplicó puntazos en el tórax, el brazo y el mentón. La causa fue elevada a juicio por tentativa de homicidio agravado por criminis causa”, recordó.

El letrado indicó que, antes del inicio del juicio por jurados, la Fiscalía y la defensa del imputado alcanzaron un acuerdo para avanzar mediante un juicio abreviado, con la conformidad de la víctima. Sin embargo, señaló que desde su estudio jurídico no compartían esa estrategia.

“Por diferentes cuestiones, algunas alcanzadas por el secreto profesional, no puedo dar mayores precisiones. Hubo falta de comunicación, de diálogo y también diferencias de criterio. No estábamos de acuerdo con un juicio abreviado, pero quienes deciden son la Fiscalía y la defensa, y la víctima había prestado conformidad”, expresó.

Navarro evitó responder puntualmente a las acusaciones formuladas por Vega sobre la falta de acompañamiento durante el proceso y sostuvo que existen aspectos que no puede revelar por su deber de confidencialidad.

“Lo demás son conjeturas o declaraciones que están fuera de lugar y que no tienen relación con la realidad”, afirmó.

Consultado sobre la pena acordada en el juicio abreviado, el abogado explicó que esa modalidad implica una condena previamente pactada entre las partes. No obstante, consideró que, de haberse realizado un juicio oral, el acusado podría haber recibido una pena más elevada.

“Si hubiéramos ido a debate, posiblemente hubiera correspondido una pena mayor, quizás de unos 14 años, aunque eso nunca es una cuestión matemática”, concluyó.