Escándalo en la NBA: una pelea entre Wizards y Thunder terminó con cuatro expulsados

Un partido de la NBA entre Washington Wizards y Oklahoma City Thunder terminó envuelto en un fuerte escándalo luego de una pelea que se desató dentro de la cancha, se extendió hasta la primera fila de espectadores y dejó un saldo de cuatro jugadores expulsados. El episodio ocurrió durante el segundo cuarto del duelo disputado en Washington y rápidamente se volvió viral por la violencia de la secuencia.

El conflicto comenzó cuando restaban menos de 30 segundos para el cierre de la primera mitad. Tras un doble de Anthony Gill para los Wizards, Jaylin Williams, del Thunder, y Justin Champagnie, del conjunto local, comenzaron a empujarse debajo del aro. La tensión escaló de inmediato cuando otros jugadores se involucraron en el cruce y el tumulto terminó desplazándose hacia los asientos ubicados detrás del tablero.

En medio del caos también quedó afectado un camarógrafo que trabajaba a ras del parquet, ya que varios jugadores cayeron sobre la zona donde estaba ubicada la transmisión. Distintos medios señalaron que el operador quedó atrapado debajo del grupo durante algunos segundos, lo que incluso obligó a interrumpir momentáneamente la cobertura del encuentro.

Después de revisar la jugada, los árbitros decidieron expulsar a cuatro protagonistas. Justin Champagnie y Jaylin Williams recibieron dobles faltas técnicas, mientras que Ajay Mitchell y Cason Wallace, ambos del Thunder, también fueron sancionados y obligados a abandonar el partido por haber agravado la pelea, según la explicación oficial del cuerpo arbitral. Anthony Gill, pese a haber quedado involucrado en el tumulto, no fue expulsado.

Más allá del escándalo, Oklahoma City terminó imponiéndose con autoridad por 132 a 111. La gran figura fue Shai Gilgeous-Alexander, que firmó 40 puntos y lideró a un Thunder que extendió su gran momento en la fase regular. Reuters también reportó que el equipo alcanzó su 11° triunfo consecutivo, mientras que Washington sumó su 15ª derrota al hilo.

Tras el partido, el entrenador de Oklahoma City, Mark Daigneault, cuestionó el criterio arbitral y dejó en claro que no coincidió con la decisión de expulsar a tres jugadores de su equipo. Con el video ya circulando en redes y medios de todo el mundo, el episodio ahora podría derivar en nuevas sanciones económicas o disciplinarias por parte de la NBA en las próximas horas.