Me voy yendo… y aquí no ha pasado nada

Otro caso escandaloso que se resuelve a la catamarqueña: vuelta de páginas, archivo y olvido.

El robo, ajuste de cuentas o lo que haya sido el gravísimo incidente del Parque América, termina sin que nadie responda hasta el momento.

Esa oscura historia, aparentemente originada en las estafas de las financieras, con ladrones-acreedores o algo similar que entraron a una casa para reclamar, es un hecho sin precedentes, entre otras cosas porque tuvo como protagonistas a amigos y parientes del poder catamarqueño, incluyendo estrechos lazos con la propia ministra de Seguridad Fabiola Segura.

Y lo peor de todo es que los violentos fueron detenidos por la policía, pero “compraron” su libertad en un extraño arreglo donde se esquivó la ley a cambio de unos cuántos morlacos, quizás salidos del propio Estado, porque uno de los involucrados era un millonario proveedor del Gobierno.

Ante tamaño desastre, el diputado provincial Hugo Ávila solicitó un jury de enjuiciamiento contra el juez de Control de Garantías N.º 1, Héctor Rodolfo Maidana, por su controvertida actuación.

Fue a fines del año pasado, y los tiempos acechaban para llevar al magistrado al banquillo y que respondiera por su conducta.

Ávila había cuestionado duramente la decisión judicial que permitió la liberación y absolución de la banda vinculada al hecho. “Yo he planteado la necesidad de que no se genere una impunidad tarifada, donde quien tiene dinero puede salir libremente. Hay que repudiar la aplicación arbitraria, abusiva y discrecional del artículo 59, inciso 6 del Código Penal. De ninguna manera se puede llegar a un acuerdo cuando hubo violencia, las víctimas fueron maniatadas, se realizó inteligencia previa, se utilizó un control remoto duplicado para acceder al lugar. Estamos hablando de una banda de alta peligrosidad”, detalló.

Claro, tan grosero fue el caso que no se podía negar el pedido de jury. Pero, esto es Catamarca.

Maidana escapó para adelante, presentó su renuncia al cargo de juez y el jury quedó sin entidad. Resumen, no pasó nada.

Dirán los que saben que la renuncia no puede ser tomada como presunción de culpabilidad, porque son abogados y tienen respuesta para todo. Dirán que fue una casualidad y somos mal pensados.

Digan lo que quieran. La justicia de Catamarca y el poder político dan cada día un poco más de vergüenza.

El catucho