Luego del revés judicial que sufrió en la causa por la expropiación de YPF, el fondo Burford Capital salió a cuestionar con dureza la resolución de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York y calificó el fallo como “muy decepcionante”. A través de un comunicado, la firma que financia la demanda contra la Argentina anticipó que evaluará nuevas estrategias legales para intentar revertir la decisión favorable al país.
La reacción llegó después de que el tribunal estadounidense dejara sin efecto la sentencia de primera instancia que obligaba a la Argentina a afrontar una indemnización multimillonaria por la expropiación del 51% de YPF concretada en 2012. En ese escenario, Burford reconoció que el resultado fue un golpe importante, aunque aclaró que el riesgo de litigar en tribunales norteamericanos siempre estuvo contemplado dentro de su estrategia.
El director ejecutivo de la compañía, Christopher Bogart, sostuvo que la decisión judicial implica “un notable abandono de los derechos de los accionistas minoritarios” y remarcó que los demandantes todavía cuentan con herramientas para seguir adelante. Entre ellas, mencionó la posibilidad de solicitar una revisión “en pleno” ante todos los jueces del Segundo Circuito, un recurso conocido como en banc, aunque admitió que ese tipo de pedidos rara vez prospera.
Además, Burford dejó abierta la puerta a escalar el expediente hasta la Corte Suprema de Estados Unidos si no consigue revertir el fallo en la instancia intermedia. El fondo señaló que, una vez agotada la revisión interna en la Cámara, los demandantes evaluarán si corresponde avanzar con un nuevo planteo ante el máximo tribunal norteamericano.
En paralelo, la firma también deslizó una alternativa todavía más sensible para la Argentina: recurrir a un arbitraje internacional. Según expresó Bogart, el camino del CIADI —el tribunal arbitral del Banco Mundial para controversias entre Estados e inversores— sigue siendo una “perspectiva totalmente viable” en caso de que la vía judicial en Estados Unidos quede definitivamente cerrada. El ejecutivo recordó incluso que la Argentina ya perdió arbitrajes de inversión en el pasado, algunos de ellos financiados por el propio Burford.
El comunicado también reconoció que el fallo tuvo un impacto inmediato en la propia compañía. Distintos reportes señalaron que las acciones de Burford sufrieron una fuerte caída tras conocerse la decisión de la Cámara de Apelaciones, lo que obligó a la firma a anticipar que analizará posibles efectos contables y financieros vinculados al caso YPF en su próximo balance trimestral.
Mientras tanto, en la Argentina el fallo fue leído como una victoria judicial de alto impacto político y económico, ya que evitó por ahora una condena que superaba los 16.000 millones de dólares. Sin embargo, la reacción de Burford confirma que el litigio está lejos de cerrarse y que el conflicto por la expropiación de YPF todavía podría sumar nuevos capítulos en tribunales de Estados Unidos o en el ámbito del arbitraje internacional.





