El senador Flavio Fama expuso ayer en el Senado de la Nación la maniobra de Raúl Jalil para quedarse con el control de YMAD, donde devolvió a su hermano a la presidencia, pero lo que no se dijo es que en la jugada también quedaron desplazados los tucumanos.
Si bien a la Universidad de la vecina provincia le corresponde el 40 por ciento de lo que genere YMAD, se impuso un acuerdo para que no haya plazos para dar esa parte, sino que se va a ir cumpliendo mediante la construcción de la ciudad universitaria, proyecto original que nunca se hizo y terminó en un gran conflicto judicial.
Ahora Catamarca se comprometió a hacer la obra, pero puede ser de acá a varios años, con lo cual Jalil podrá terminar su mandato, incluso un mandato más, sin poner un peso.
Ahora los tucumanos están a la espera de la convalidación del Juzgado Federal de Catamarca sobre los convenios firmados con YMAD, según confirmó el rector Sergio Pagani.
Pagani admitió que el acuerdo no fija un plazo temporal para la percepción de los fondos, sino una meta concreta de obra pública. “No hay límite de tiempo en el que recibiremos el 40%. Lo que sí hay es un límite en la cantidad de obras a ejecutar. Se acordó que la UNT recibirá el 40% de las utilidades de YMAD hasta completar 135.000 metros cuadrados de construcción de la Ciudad Universitaria”, precisó.
En ese sentido, aclaró que la duración del esquema dependerá de la producción de la minera: “Puede ser en un año, en dos o en diez; la métrica es metros cuadrados, no tiempo”.
Una vez alcanzada esa superficie construida, el esquema de distribución cambiará: el 40% de las utilidades se dividirá en partes iguales, con un 20% para la UNT y el 20% restante para el conjunto de las universidades nacionales del país.
Para colmo estas definiciones llegan en medio del calendario electoral universitario: el próximo 20 de mayo, la UNT elegirá nuevas autoridades bajo un nuevo sistema de votación.
“No sabemos si esto se dará antes o después de las elecciones. Todo depende del tiempo que le lleve al juez convalidar los convenios. Si lo hace en febrero, el Consejo Superior podría poner el tema entre sus prioridades; si no, quedará para más adelante”, explicó. De todos modos, el rector subrayó que el cambio de autoridades no alterará el rumbo del proceso. “Esto no depende del rector o del vicerrector, sino del Consejo Superior. Son decisiones institucionales y tendrán continuidad”, afirmó.
Los tucumanos todavía no se enteraron, pero los durmieron.





