El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió este lunes al conflicto con Irán y defendió con dureza la ofensiva militar lanzada contra ese país. Lo hizo durante un acto oficial en la Casa Blanca, donde encabezó una ceremonia de entrega de medallas de honor a personal militar.
Según sostuvo, Teherán desoyó reiteradas advertencias de Washington para que abandonara su programa nuclear. “Tras la destrucción de su programa nuclear en la Operación Martillo de Medianoche, les advertimos que no intentaran reconstruirlo en otro lugar. Ignoraron esas advertencias y siguieron buscando armas nucleares”, afirmó.
Trump aludió a los ataques estadounidenses de junio contra tres instalaciones nucleares iraníes, que —de acuerdo con la versión oficial— destruyeron por completo la capacidad nuclear del régimen. En ese marco, advirtió que Irán ya contaba con misiles capaces de alcanzar Europa y bases estadounidenses, y que estaba cerca de desarrollar armamento con alcance directo sobre territorio norteamericano.
Se trata de la primera declaración pública del mandatario desde el inicio de la operación militar. En los últimos días, Trump también abordó el tema en entrevistas concedidas a medios como The New York Times, CNN y New York Post.
En su discurso, insistió en que la República Islámica desarrollaba armamento nuclear de manera encubierta, lo que derivó en el lanzamiento de la Operación “Epic Fury”. Según explicó, la decisión se apoyó en informes de inteligencia que detectaron un programa secreto de enriquecimiento de uranio en una instalación hasta entonces desconocida, poco después del fracaso de las negociaciones diplomáticas en Ginebra.
“Querían fabricar un arma nuclear, así que los destruimos completamente”, remarcó. Además, admitió que las operaciones militares podrían extenderse entre cuatro y cinco semanas, aunque dejó abierta la posibilidad de prolongarlas si la situación lo requiere.





