La vicepresidenta Delcy Rodríguez asumió como presidenta interina de Venezuela luego de que Nicolás Maduro fuera capturado y trasladado a Estados Unidos, en el marco de un operativo internacional que alteró el escenario político del país caribeño.
La decisión fue tomada por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que ordenó que Rodríguez ejerza temporalmente las funciones del Poder Ejecutivo ante la ausencia del mandatario. El objetivo de la medida, según lo dispuesto por el máximo tribunal, es asegurar el funcionamiento del Estado y la continuidad administrativa en un contexto de excepción.
Tras asumir el cargo, Rodríguez quedó al frente de las principales responsabilidades del Ejecutivo venezolano, en un escenario marcado por la tensión política interna y la repercusión internacional que generó la captura de Maduro. La designación se realizó conforme a los mecanismos institucionales vigentes y no implica, por el momento, una modificación del orden constitucional.





