Trapitos expresaron rechazo y dudas ante el proyecto de regulación

Desde las afueras del Concejo Deliberante de la Capital de Catamarca, el concejal Diego Figueroa mantuvo un encuentro con trabajadores dedicados al cuidado y limpieza de vehículos, en el marco del debate generado por su proyecto que busca ordenar la actividad de los denominados “trapitos”.

Durante la reunión, los trabajadores manifestaron su preocupación por la posibilidad de perder su fuente laboral y reclamaron ser escuchados en el proceso de discusión. El planteo se enmarca en el rechazo expresado por el sector en distintas entrevistas, donde solicitaron que el edil “venga a la plaza y nos escuche”, cuestionando la iniciativa por considerar que afecta su sustento diario y no contempla la falta de empleo formal.

En el intercambio, los cuidacoches insistieron en que la actividad representa una forma de trabajo ante la ausencia de oportunidades laborales y advirtieron que varios compañeros fueron detenidos en los últimos días, lo que aumenta la preocupación del sector. También plantearon dudas sobre cómo impactaría la normativa en su participación en eventos masivos y privados.

Por su parte, Figueroa explicó que el objetivo es “dar un marco de regularidad a una situación irregular”, aclarando que la actividad actualmente no está permitida y que la intención es generar reglas para mejorar la convivencia con vecinos y ordenar el uso del espacio público. El concejal remarcó que la implementación dependerá del acuerdo del resto de los ediles y del Poder Ejecutivo municipal.

El edil adelantó además que solicitará una audiencia con funcionarios del municipio para avanzar en el diálogo y no descartó que representantes de los trabajadores participen de esa instancia. “A partir de hoy comienza un trabajo conjunto entre todos para ver cómo mejoramos la situación”, sostuvo durante el encuentro.

El debate se da luego de la presentación de un proyecto impulsado por Figueroa que busca restringir la actividad informal de cuidacoches y otras prácticas similares, con el argumento de recuperar el orden y la seguridad en el espacio público, lo que generó críticas y cuestionamientos desde distintos sectores sociales y políticos.

“Entendemos que son sectores vulnerables pero si no regulamos, las cosas empeoran”

La iniciativa prevé que el municipio asigne lugares y horarios específicos para desarrollar la actividad, bajo la modalidad voluntaria del servicio. El concejal explicó que quienes estacionen en esas zonas podrán acordar el cuidado del vehículo sin obligatoriedad de pago, y que la comuna no intervendrá en la fijación de tarifas.

Además, el esquema incluiría permisos por seis meses, renovables, y requisitos como ser mayor de edad, acreditar residencia en la Capital, presentar certificados correspondientes y encontrarse en situación de vulnerabilidad.

Figueroa sostuvo que el proyecto busca “ordenar la ciudad y dar seguridad tanto a los trabajadores como a los vecinos”, al tiempo que recordó que existen antecedentes normativos vinculados al estacionamiento medido y al cuidado de motos que podrían integrarse en una regulación única.

El edil también enmarcó la propuesta dentro de una serie de iniciativas orientadas a sectores informales, como la venta ambulante, y remarcó que el objetivo es “recuperar el orden urbano sin desconocer la situación social”.

“Entendemos que son sectores vulnerables. Si no regulamos, las cosas empeoran. La mendicidad ha crecido y se ha naturalizado el trabajo informal incluso de menores. Desde el Concejo debemos dar un marco para que la ciudad funcione”, afirmó.

Finalmente, señaló que la propuesta también apunta a liberar espacios ocupados por organismos públicos y mejorar la circulación, al tiempo que insistió en que la regulación permitirá identificar a quienes desarrollan la actividad y establecer reglas claras de convivencia.