Tiroteo en una escuela de Santa Fe: el agresor no tenía antecedentes y descartan un conflicto intraescolar

El ataque ocurrió en la Escuela N° 40 de San Cristóbal y dejó un alumno de 13 años muerto y varios heridos. El agresor, de 15 años, ingresó con una escopeta oculta y, según las autoridades, atravesaba una situación familiar compleja; por su edad, es no punible.

La provincia de Santa Fe atraviesa horas de conmoción tras el tiroteo ocurrido en la Escuela N° 40 de San Cristóbal, que terminó con la muerte de un alumno de 13 años y dejó a otros menores heridos. En una conferencia de prensa convocada de urgencia, autoridades provinciales y locales coincidieron en la gravedad inédita del hecho.

“Es una situación sin antecedentes, no solo en la provincia sino en todo el país”, aseguró el senador Felipe Michlig, en representación del gobernador Maximiliano Pullaro. En la misma línea, el intendente de la ciudad, Marcelo Andreychuk, remarcó el carácter excepcional del episodio y expresó su deseo de que “quede como un hecho aislado en la historia educativa argentina”.

El atacante es un adolescente de 15 años, alumno de la institución, que ingresó armado con una escopeta escondida en un estuche de guitarra. Según explicó el ministro de Educación, José Goity, no tenía antecedentes de violencia dentro del sistema escolar y había transitado su trayectoria educativa sin registros de conflictos. Sin embargo, señaló que el joven atravesaba una situación familiar compleja.

Por su parte, el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, confirmó el fallecimiento de la víctima —identificada como Ian Cabrera— y precisó que hay otros estudiantes heridos por disparos. También aclaró que, por su edad, el agresor es no punible bajo la legislación vigente, lo que limita las acciones penales que pueden adoptarse.

Frente a este escenario, el Gobierno provincial decretó tres días de duelo y suspendió las clases en la escuela. Equipos interdisciplinarios ya trabajan en la contención de estudiantes, docentes y familias, en un intento por acompañar a la comunidad educativa en medio del impacto.

Mientras avanza la investigación, desde el Ejecutivo reconocen que el caso abre interrogantes profundos sobre la seguridad en las escuelas y la necesidad de revisar protocolos