Tiroteo en Minneapolis: un hombre murió y la ciudad vuelve a sacudirse por las redadas migratorias

Minneapolis, la ciudad del norte de Estados Unidos que ya había sido escenario de fuertes tensiones por la muerte de Renée Good a manos de un agente federal a comienzos de mes, volvió a conmoverse este sábado 24 de enero tras un nuevo tiroteo mortal protagonizado por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y otras fuerzas federales desplegadas en la ciudad.

Según informaron autoridades locales, un hombre de 37 años fue baleado por agentes durante un operativo en el sur de Minneapolis, en la zona cercana a Nicollet Avenue y 26th Street. Fuentes policiales confirmaron que la víctima murió como consecuencia de los disparos realizados por los efectivos, en medio de lo que el Departamento de Seguridad Nacional describió como una intervención para detener a una persona que, según ellos, estaba armada.

El jefe de policía de la ciudad, Brian O’Hara, identificó a la víctima como residente local y precisó que las fuerzas de seguridad municipales instaron a la población a mantener la calma y evitar el área mientras se esclarecen los hechos. El hombre, según reportes oficiales, tenía licencia para portar armas, aunque aún se investigan las circunstancias exactas del enfrentamiento con los agentes federales.

Este suceso ocurre en un contexto ya marcado por la controversia: apenas semanas antes, otra persona —Renée Good, también de 37 años— había sido asesinada por un agente del ICE durante una redada migratoria, lo que desató protestas masivas, marchas en la ciudad y fuertes críticas de organismos civiles y autoridades locales hacia el accionar federal.

La reacción no se hizo esperar. Centenares de manifestantes se movilizaron tras el nuevo tiroteo para exigir el fin de las operaciones del ICE y pedir justicia por las muertes ocurridas en el marco de estas intervenciones. Las protestas reflejan un creciente rechazo a los métodos empleados por las fuerzas federales en Minneapolis, donde la presencia de agentes ha sido intensificada en las últimas semanas.

Además de la movilización social, el impacto de este tiroteo también se sintió en la agenda deportiva y cultural de la ciudad: el partido de la NBA programado entre los Minnesota Timberwolves y los Golden State Warriors fue postergado, según anunciaron las autoridades del deporte local, ante las preocupaciones por la seguridad tras el incidente.