No hay plata… ni criterio

Como en cada momento en que deben discutirse los salarios, el Gobierno saca su más convincente disfraz de pordiosero y se pone a llorar miseria, para arreglar los reclamos de mejoras salariales con el menor gasto posible.

Hay parte de realidad en los argumentos que usa, como que la recaudación cayó y los fondos disponibles son cada vez menos, porque no hay consumo, no se tributa, y la torta a repartir es cada vez más chica.

Pero esa realidad no es el problema de fondo, el problema es la mala administración, la falta de previsión y el despilfarro constante de recursos.

La provincia siempre va a tener problemas para pagar buenos sueldos si cada año engorda la planta de estatales con cientos de ñoquis, amigos, índices, asesores, funcionarios y exfuncionarios que no largan la teta ni que los quiera sacar Infantería, y que encima llega cada uno con su propia lista de recomendados.

El gobierno reparte primero generosamente entre los suyos, y una vez que la casta está con sus privilegios asegurados, sale a decirle al resto que todo está mal y hay que hacer sacrificios. Pero ellos jamás hacen sacrificios. Se reparten dinero público, en sueldos y en contratos y negocios que van siempre a las mismas manos.

Por eso la gente no cree cuando le dicen que hay crisis. Porque hay crisis sólo para el trabajador, pero para los funcionarios todo es lujo y comodidad. Y cada semana sale una comitiva a pasear por el mundo, Canadá, Estados Unidos Unidos, Europa, millonadas para que unos la pasen fenómeno con la plata de otros, que no saben dónde sacar prestado para llegar a fin de mes.

No hay criterio ni hay plan de gobierno, porque llevan décadas hablando del empleo privado, se la pasaron años mintiendo que Catamarca batía records, y era todo humo: lo único que crece es la Administración Pública, que ya no da más, pero se engorda y se engorda porque es la plataforma que esclaviza, que asegura votos, que permite tener la bota apretada contra todos.

Una sociedad dependiente del Estado hasta para respirar, eso fue lo que construyó este gobierno, y el anterior, y el anterior.

Entonces no pueden salir a decir que no hay plata como si fuera una fatalidad, un meteorito que cayó de repente. Diseñaron esta provincia, preocupados sólo en su progreso y su bienestar. No resolvieron ni uno solo de los problemas catamarqueños.
Todo manejan en secreto, como si fuera una empresa privada. Nunca dan explicaciones. Un día hablan de la gran administración y los plazos fijos en dólares, al otro piden permiso para endeudarse. Un día hablan de las pujantes inversiones, al otro no tienen para cubrir gastos corrientes.

El gran problema no es que no sepan administrar, sino que no administran para la gente sino para ellos. Y a ellos siempre les va bien.