Milei cambió el pronóstico y ahora habla de inflación cero recién para 2027

El presidente Javier Milei volvió a modificar sus proyecciones sobre la inflación y esta vez estiró el plazo para alcanzar el objetivo de una suba de precios cercana a cero hasta el final de su mandato. Durante un discurso en la CPAC realizada en Budapest, Hungría, el mandatario sostuvo que su gestión terminará de “exterminar” la inflación recién hacia fines de 2027, dejando atrás la meta que hasta hace pocos días ubicaba ese escenario en agosto de 2026.

La definición sorprendió porque implica un cambio concreto respecto de las previsiones que el propio Presidente y el ministro de Economía, Luis Caputo, venían sosteniendo en las últimas semanas. Días atrás, Milei había reiterado en apariciones públicas que la inflación “empezaría con cero” en agosto, mientras que Caputo había relativizado esa fecha y admitido que, si no se daba en ese mes, podía demorarse hasta septiembre u octubre.

Sin embargo, en su exposición ante dirigentes conservadores de distintos países, Milei cambió el tono y planteó un horizonte mucho más largo. Según reprodujeron distintos medios, el Presidente afirmó que la inflación hoy ronda el 30% anual y que probablemente será “sobre el final de nuestro mandato” cuando logren terminar con el problema. La frase fue interpretada como una nueva recalibración de una de las principales promesas económicas del oficialismo.

El cambio de pronóstico llega en un contexto en el que la desaceleración de precios se mantiene, pero a un ritmo menor al esperado por la Casa Rosada. El último dato informado para febrero marcó una inflación mensual del 2,9%, igual que en enero, con una suba acumulada del 33,1% interanual y un 5,9% en el primer bimestre de 2026. Ese escenario alimentó dudas entre economistas y consultoras privadas sobre la posibilidad de que el índice perforara el 1% mensual en el corto plazo.

En paralelo, distintos analistas vienen advirtiendo que la meta de “inflación cero” luce difícil de cumplir en los tiempos que había prometido el Gobierno. Factores como la persistencia de aumentos en alimentos, tarifas y combustibles, además de la presión externa generada por la suba del petróleo en medio del conflicto en Medio Oriente, aparecen como variables que complican el sendero de desinflación que busca mostrar el oficialismo.