Masivas protestas “No Kings” sacudieron Estados Unidos y Europa contra el gobierno de Donald Trump

Una nueva ola de protestas contra el presidente Donald Trump se desplegó este fin de semana en Estados Unidos y distintas ciudades de Europa, donde miles de manifestantes participaron de las movilizaciones conocidas como “No Kings”, una convocatoria que volvió a poner en las calles el rechazo a las principales decisiones políticas de la actual administración republicana. Las marchas se realizaron en el marco de la tercera edición de esta protesta nacional e internacional, que volvió a crecer en convocatoria y visibilidad.

De acuerdo con los organizadores y medios internacionales, la jornada incluyó más de 3.200 eventos en los 50 estados norteamericanos, además de concentraciones en varias ciudades fuera del país, entre ellas Londres, París, Roma, Berlín, Ámsterdam y Madrid, en una muestra de rechazo que también se replicó entre comunidades de estadounidenses residentes en el exterior y sectores solidarios con la protesta.

Las manifestaciones apuntaron contra varios ejes del gobierno de Trump, aunque en esta edición el foco estuvo puesto especialmente en la escalada bélica con Irán, el endurecimiento de las políticas migratorias, las redadas federales y lo que los organizadores definen como una creciente deriva autoritaria en la Casa Blanca. En distintos puntos del país, también se sumaron consignas vinculadas al costo de vida, la defensa del sistema democrático y el rechazo a medidas que consideran regresivas en materia de derechos civiles y participación política.

Uno de los epicentros de la movilización fue el área de Minneapolis-Saint Paul, en Minnesota, donde se concentró parte de la convocatoria simbólica de esta tercera edición. Allí confluyeron dirigentes políticos, referentes sociales y figuras del mundo cultural, en una protesta que, según los impulsores del movimiento, buscó enviar un mensaje directo contra el autoritarismo y contra la decisión de involucrar al país en un nuevo conflicto en Medio Oriente.

En ciudades como Nueva York, Washington, Chicago, Los Ángeles, San Francisco y Denver, las imágenes mostraron calles colmadas de manifestantes con pancartas, banderas y consignas contra Trump. En paralelo, medios internacionales reportaron que las protestas también se extendieron a capitales europeas, consolidando el carácter global de una convocatoria que dejó de ser exclusivamente estadounidense para transformarse en una expresión más amplia de rechazo político.

Aunque no existe aún un conteo oficial definitivo, distintas coberturas internacionales señalaron que la participación podría ubicarse en varios millones de personas. Algunos medios y organizadores incluso sostuvieron que esta tercera edición podría haber superado las cifras de movilizaciones anteriores, convirtiéndose en una de las mayores jornadas de protesta contra Trump desde su regreso al poder.

Desde la Casa Blanca, en tanto, el oficialismo buscó minimizar el impacto político de las marchas, aunque la magnitud de la convocatoria volvió a instalar la tensión social y política en torno a la gestión republicana.