Más de 500 intendentes de todo el país rechazaron la reforma laboral de Milei: “es volver a la Argentina del 1900”

Más de 500 intendentes de distintas provincias argentinas expresaron su **rechazo categórico a la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei y el Gobierno nacional, bajo la consigna de que “no tiene nada de moderno” y que su aprobación significaría “volver a la Argentina del 1900”, en referencia a prácticas laborales consideradas arcaicas y regresivas.

El documento, difundido por la Federación Argentina de Municipios (FAM), señala que la propuesta de ley, que será debatida en el Congreso de la Nación durante las sesiones que comienzan el 2 de febrero, no generaría empleo genuino, sino que podría acelerar los despidos, denigrar las relaciones laborales y debilitar derechos conquistados históricamente por los trabajadores.

Los intendentes sostienen que la iniciativa, concebida como parte de las políticas de “modernización” laboral del Ejecutivo, impulsaría esquemas de contratación más frágiles, jornadas laborales extensas, disminución de indemnizaciones y condiciones que favorezcan la precarización del trabajo, en vez de mejorar las oportunidades para los trabajadores.

En su crítica, la FAM advirtió que una caída de la masa salarial formal tendría efectos negativos no solo en las y los trabajadores sino también en la economía local, ya que una menor formalización y salarios más bajos podría reducir el consumo y afectar la recaudación, lo que a su vez complicaría la capacidad de los municipios y las provincias para proveer servicios esenciales como salud, educación y seguridad.

Los intendentes insistieron en que la reforma, tal como fue presentada, no representa una modernización real del mercado laboral argentino y expresó que se opondrán al proyecto “con todas las herramientas de la democracia y con la convicción de que la justicia social prevalezca”.

Mientras tanto, desde el Gobierno nacional continúan las negociaciones con sectores del Congreso y gobernadores para buscar apoyos que permitan avanzar con la reforma laboral y otros cambios estructurales de la agenda oficialista, a pesar de la resistencia de los intendentes y otros actores políticos y sociales