María Elena Walsh se ha consolidado como una de las figuras más influyentes de la cultura argentina del siglo XX, y su legado sigue más vigente que nunca casi dos décadas después de su fallecimiento el 10 de enero de 2011 a los 80 años.
Nacida en 1930, Walsh fue una artista multifacética: escritora, cantante, poeta y compositora que supo combinar la ingenuidad de los juegos y rimas infantiles con una mirada crítica y profunda sobre la vida y la sociedad. Sus textos y melodías se integraron al repertorio popular y escolar, formando parte del aprendizaje de quienes crecieron con sus canciones y versos.
Su repertorio abarca clásicos que han trascendido generaciones, como “Manuelita”, “El reino del revés” y “Canción del Jacarandá”, que son habituales en repertorios artísticos, educativos y teatrales.
La obra de Walsh no se limita a entretener: con humor, ironía y sensibilidad, sus letras esconden reflexiones sobre la libertad, la imaginación y la construcción de sentido, invitando a quienes las leen y escuchan a mirar el mundo desde perspectivas más libres y curiosas.
Además de su impacto en la cultura infantil, Walsh exploró temas sociales y políticos con profundidad, desafiando estructuras y generando espacios de pensamiento crítico en su obra.
Hoy, su legado continúa siendo homenajeado en reediciones, adaptaciones y celebraciones culturales, reafirmando la presencia perdurable de una artista que logró hablar tanto a las infancias como a los adultos, y que sigue inspirando a nuevas generaciones a imaginar, jugar y pensar más allá de lo convencional.





