En el Salón de Pasos Perdidos del Honorable Congreso de la Nación se realizó este martes 27 de octubre un acto de reconocimiento y beneplácito por parte de la Cámara de Diputados de la Nación hacia la Alianza Cristiana de Iglesias de la República Argentina (ACIERA), en oportunidad de celebrarse el próximo 31 de octubre el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes. Esta fecha se convirtió desde 2024 en una conmemoración oficial a través de la sanción de la Ley 27.741, aprobada por unanimidad en el Palacio Legislativo.
El acto contó con la participación de miembros del Consejo Directivo Nacional (CDN) de la Alianza de 20 provincias, encabezado por el pastor Christian Hooft, e integrantes de distintas denominaciones, consejos pastorales, autoridades provinciales, municipales, líderes y empresarios. El diputado nacional por Tierra del Fuego (LLA), Santiago Pauli, entregó el reconocimiento de la Cámara Baja en manos del titular de ACIERA. Además, lo acompañaron el senador y presidente provisional de la Cámara Alta, Bartolomé Abdala (LLA) y el senador Maximiliano Abad (UCR). Por la Cámara Baja asistieron los diputados Germán Martínez (jefe de bloque Unión por la Patria), Gisella Scaglia (jefa de bloque de Provincias Unidas), Oscar Herrera Ahuad (jefe del bloque Argentina Federal), Maira Frías (LLA), Agustina Propato (PJ), Mónica Becerra (LLA), Lourdes Arrieta (Provincias Unidas), Andrea Vera (LLA) y Gabriela Muñoz (LLa), y el diputado provincial Ramón Vera (LLA). También asistió el Ministro de Desarrollo Humano y Hábitat del Gobierno de CABA, Gabriel Mraida.
La ceremonia fue presidida por el pastor Alejandro Espínola, quien en la apertura presentó al pastor Felipe De Stefani, vicepresidente de Planificación y Gestión quien brindó el saludo institucional y bienvenida a los asistentes y dio lugar a una oración alusiva a cargo del pastor Carlos Schultz, miembro del CDN. Luego se proyectó un video institucional de las iglesias evangélicas y se realizó la lectura de la porción bíblica de Efesios 4:1-6, a cargo de la pastora Graciela Giménez, miembro del Consejo Directivo Nacional de la Alianza.
En su discurso, el presidente de ACIERA, pastor Christian Hooft, señaló: “Hoy conmemoramos el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes (31 de octubre), una fecha que desde hace dos años se transformó en una conmemoración oficial a través de la Ley 27.741, sancionada por unanimidad en el Congreso Nacional”.
“Desde 1517 —hace ya 509 años—, los evangélicos sostenemos la fe cristiana fundamentada únicamente en la Palabra de Dios y en la salvación a través de Jesucristo. Esta fe ha impactado profundamente la historia mundial, especialmente la de Occidente. Hoy representa a más de 800 millones de personas en el mundo, 150 millones en Latinoamérica y, según el último estudio del CONICET y el Barómetro de las Religiones y las Creencias en Argentina de la Universidad de Buenos Aires, reúne a unos 8 millones de compatriotas en la Argentina”, añadió.
“Los evangélicos somos respetuosos de las autoridades porque, como enseña Romanos 13:1, estas han sido puestas por Dios; y la Biblia también nos manda a orar e interceder por ellas en 1 Timoteo 2:2. Por eso, hoy también estamos aquí para orar de manera pública por los representantes de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, por el Poder Legislativo, como ayer lo hicimos por el Poder Ejecutivo, entendiendo que están al servicio de Dios y de nuestra Patria”.
“Somos fieles defensores de los valores de la democracia republicana que nos identifica. Sostenemos la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión como derechos humanos fundamentales, amparados por nuestras leyes y nuestra Constitución Nacional. De igual forma, defendemos la vida desde su concepción hasta la muerte natural, y a la familia, como principios básicos e indispensables para la construcción de la vida en sociedad”.
“Cada persona es única y respetamos su libertad y su propia elección de vida. Lo hacemos en el amor de Cristo, aun cuando no necesariamente aprobemos su conducta o posición ideológica. En ese marco de libertad, siempre hemos sostenido un absoluto respeto por la elección política o partidaria que cada fiel decide seguir de acuerdo a sus propias convicciones, sin influir en ellas. No hay un «voto evangélico». No existe”.
“Nos atraviesa una realidad en la que abundan las injusticias y falsedades. Sin embargo, nuestra humildad y tolerancia nos permiten construir en unidad, sin perder nuestra tenacidad y perseverancia por las causas justas. Vemos que cuando hay voluntad de diálogo —como ocurrió la semana pasada con la ley de discapacidad en esta Cámara, de la cual ustedes fueron artífices— se logran grandes consensos”.
“Como dice el texto que leímos, es nuestra responsabilidad llevar una vida digna del llamado o la vocación que hemos recibido. La palabra que se usa en el original es axios, que significa peso en una balanza (aquello que hace contrapeso o tiene un valor equivalente). Es decir, tenemos que estar a la altura de lo que se espera de nosotros: una vida coherente, ausencia de contradicción entre lo que se cree y lo que se vive, un compromiso correspondiente y proporcionado. Caminar a la altura del llamado. Conducirse con integridad, una vida entera no fragmentada, bajo la mirada de Dios (Coram Deo)”.
Y para concluir, expresó: “Por otro lado, si miramos al futuro, la inteligencia artificial representa un cambio de paradigma para la humanidad, habilitando escenarios de amplias posibilidades y oportunidades, aunque también trae enormes desafíos. El mayor riesgo para abordarla está en adoptar una posición extrema: sea tecnófoba o de un solucionismo tecnológico ingenuo. Tenemos la responsabilidad de prepararnos para estas grandes transformaciones que ya están entre nosotros y también cuidarnos de no sacrificar nuestra dignidad humana en el altar de la productividad. Debemos prepararnos adecuadamente para estos grandes cambios: desde la matriz productiva y la educación especializada, hasta la alfabetización digital y la reconversión de la fuerza laboral, y sobre todo la protección de los derechos de los más vulnerables, especialmente de nuestros niños, niñas y adolescentes en entornos digitales, porque la violencia digital también es violencia real”.
Las iglesias evangélicas desarrollan una extensa y constante labor social en diferentes ámbitos: abordaje de adicciones, comedores y servicio en cárceles, entre otros. Sin embargo, nuestro eje central es y será la transformación integral de la persona mediante la fe en Jesucristo. El verdadero cambio siempre ocurre de adentro hacia afuera.
A lo largo de la actividad también hubo un tiempo de oración por los legisladores, donde intercedió el pastor Omar Cabrera, y la oración de cierre estuvo a cargo del pastor Olinto Barboza, ambos miembros del Consejo Directivo Nacional de la Alianza. Asimismo, en las piezas musicales participó Paula Zeballos, entonando el Himno Nacional, ‘Sublime Gracia’ y ‘Cuán grande es Él’, y la solista Miriam Bloise compartió el tema ‘Argentina, te levantarás’.





