En una votación con fuerte peso simbólico, la Asamblea General de la ONU aprobó este miércoles una resolución que declara a la trata transatlántica de esclavos como el crimen de lesa humanidad más grave. La Argentina, sin embargo, votó en contra, en sintonía con Estados Unidos e Israel.
La iniciativa, impulsada por la Unión Africana y encabezada por Ghana, busca abrir un camino institucional para avanzar en pedidos de disculpas oficiales y mecanismos de justicia restaurativa para los pueblos que durante siglos padecieron la esclavitud. El texto reunió 123 votos a favor, frente al rechazo de tres países y 52 abstenciones, entre ellas las de Reino Unido y varios miembros de la Unión Europea.
El documento condena de manera categórica la esclavitud como una de las expresiones más brutales contra la dignidad humana y pone sobre la mesa un debate que sigue siendo incómodo: la responsabilidad histórica de las potencias coloniales. Para organizaciones de derechos humanos y movimientos sociales, la resolución refuerza los reclamos de reparación, tanto en términos económicos como simbólicos.
Durante el debate, el presidente de Ghana, John Dramani Mahama, pidió a los Estados que “se coloquen del lado correcto de la historia”, en un mensaje que terminó de consolidar el amplio respaldo a la iniciativa. La resolución, identificada como A/80/L.48, es vista como un paso clave en la agenda internacional sobre injusticias históricas, al reconocer que las consecuencias de ese comercio esclavista siguen vigentes en las desigualdades actuales.
Además, la proclamación marca el inicio de una “Década de Acción sobre las Reparaciones”, orientada a abordar las secuelas del racismo estructural heredado del período colonial y avanzar hacia mecanismos de reparación internacional.





