El peronismo se desangra después de perder las elecciones de octubre, y prende velas para reagruparse en el Congreso, donde las fuerzas libertarias tendrán más bancas y le harán perder mucha potencia. Se terminó eso de rechazar vetos presidenciales y armar comisiones, porque el oficialismo ahora manejará otros números.
En ese contexto, Unión por la Patria trata de unirse a cualquier precio para que no la pasen por encima.
Un hermoso momento para que Raúl Jalil confirme su alianza con Javier Milei, y arme un bloque propio con cuatro diputados: Sebastián Nóblega, Fernanda Ávila, y los nuevitos, Fernando Monguillot y Claudia Palladino, que hicieron toda su campaña contra Milei y ahora -como anticipamos- van a ponerse a su servicio.
No es tanta la ayuda que Jalil le da a Milei, como el daño que le hace al peronismo caído en desgracia, donde perder cuatro diputados más es un desastre.
Todavía no se anunció, pero la noticia está al caer y ya fue confirmada por toda la prensa nacional.
Y dicen que todo tiene una razón, que no es política, sino de negocios.
Lo que Jalil pidió a cambio de su muestra de amor es el traspaso de YMAD, empresa que quedaría bajo su total control, y donde tiene acovachados en su directorio nada menos que a su hermano Fernandito Jalil y a Angelito Mercado.
Incendiar al peronismo pero quedarse con el control de la jugosa caja de YMAD, parece que es un negocio redondo para Jalil, que no lo pensó dos veces.
Dicen que todo el peronismo está tratando de hacerlo dar marcha atrás y le ruega a Jalil que no arregle con Milei. ¿Lo lograrán? Hagan sus apuestas…





