El Parlamento de Israel dio este lunes un paso que reaviva la polémica sobre el uso de la pena capital. Tras casi 12 horas de debate, la Knéset aprobó una reforma que establece la pena de muerte por ahorcamiento para quienes sean condenados por asesinatos considerados “terroristas”.
El proyecto salió adelante con 62 votos a favor y 48 en contra, con el respaldo del primer ministro Benjamín Netanyahu, presente en el recinto al momento de la votación. La iniciativa fue impulsada por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, uno de los referentes del ala más dura del gobierno.
La norma fija que, en principio, los tribunales militares deberán aplicar la pena de muerte a palestinos residentes en Cisjordania que sean hallados culpables de ese delito. Aunque contempla excepciones, estas no están claramente definidas. En contraste, los tribunales civiles que juzgan a ciudadanos israelíes mantienen la posibilidad de optar por la cadena perpetua y enfrentan mayores requisitos para dictar la pena capital.
Desde el oficialismo defendieron la medida como un instrumento de disuasión. “Es un día de justicia para las víctimas”, sostuvo Ben Gvir, quien planteó que la ley busca terminar con la impunidad frente al terrorismo.
Las críticas no tardaron en llegar. Organizaciones de derechos humanos y sectores de la oposición advirtieron que la norma introduce un trato desigual en función del origen de los acusados. Durante el debate, el diputado opositor Matti Sarfatti la calificó de “inmoral” y “no igualitaria”, y puso en duda su constitucionalidad.
El texto no tendrá efecto retroactivo, por lo que no alcanzará a los responsables de los ataques del 7 de octubre. Para esos casos, el Gobierno impulsa una iniciativa separada.
En los hechos, la reforma consagra un esquema diferenciado: los palestinos, juzgados en tribunales militares, quedan alcanzados de manera directa por la pena de muerte, mientras que los ciudadanos israelíes continúan bajo la órbita de la justicia civil, con otras condiciones. Un punto que promete seguir alimentando el debate dentro y fuera de Israel.}
Con información de NA





