Guerra en Medio Oriente: Trump abrió la puerta a negociar con el nuevo liderazgo de Irán

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no descarta abrir un canal de diálogo con el nuevo liderazgo iraní, aunque dejó en claro que cualquier negociación dependerá de las condiciones en las que se plantee. Sus declaraciones se producen en medio de la escalada militar que Washington mantiene contra la República Islámica.

En una entrevista con la cadena Fox News, el mandatario afirmó haber escuchado que desde Teherán existiría interés en iniciar conversaciones, una posibilidad que el gobierno iraní rechaza públicamente.

Consultado sobre si está dispuesto a negociar, Trump respondió de forma ambigua: “Es posible”. Luego aclaró: “Depende de en qué términos. Posible, solo posible… Ya no hace falta hablar más, si lo piensas bien, pero es posible”.

El presidente también se refirió a la reacción militar de Irán contra países del Golfo tras la ofensiva coordinada entre Estados Unidos e Israel. Según datos del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, las operaciones iniciadas el 28 de febrero ya impactaron en más de 5.000 objetivos dentro del territorio iraní.

“El resultado tan temprano superó con creces las expectativas”, sostuvo Trump. “Cuando los atacamos primero, inutilizamos el 50% de sus misiles y, si no lo hubiéramos hecho, habría sido una lucha mucho más dura”, agregó.

La designación de Mojtaba Khamenei

Trump también cuestionó la designación de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo de Irán, tras la muerte de su padre, Alí Khamenei, ocurrida durante los primeros ataques de la guerra.

“No creo que pueda vivir en paz”, dijo el mandatario sobre el religioso de 56 años, identificado con el ala más dura del régimen iraní y visto por Washington como un desafío directo en medio de la ofensiva destinada a debilitar al gobierno de los ayatolás.

Frente a las críticas internas —incluso dentro de sectores del propio Partido Republicano— por la intervención militar y su impacto político, Trump defendió la operación y aseguró que se decidió ante la inminencia de un ataque iraní.

Según explicó, sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, le informaron que Irán contaba con suficiente uranio enriquecido para fabricar hasta once bombas nucleares.

“Si hubieran tenido una bomba, la habrían usado contra Israel y otras partes de Oriente Medio”, concluyó.