La novela llegó a su fin: Alejandro Garnacho, una de las grandes promesas argentinas en Europa, se despidió del Manchester United para convertirse en nuevo jugador del Chelsea. La transferencia, valuada en cerca de 40 millones de libras (unos 55 millones de dólares), lo ubica como la cuarta venta más cara en la historia de los Red Devils.
A sus 21 años, el extremo ya disputó 144 partidos oficiales y convirtió 26 goles con la camiseta del United, pero su relación con el entrenador Rúben Amorim se deterioró en los últimos meses y quedó fuera de los planes del portugués. Esa situación lo llevó a buscar un nuevo destino, aunque siempre con la intención de continuar en la Premier League.
El Chelsea fue el club que más fuerte apostó por él y, tras rechazar ofertas del Bayern Múnich y de Arabia Saudita, Garnacho eligió Londres para relanzar su carrera. Firmará un contrato por siete temporadas con los Blues, actuales campeones del Mundial de Clubes y de la Conference League, y compartirá vestuario con su compatriota Enzo Fernández, a quien ya conoce de la Selección argentina.
La operación fue confirmada por el especialista en fichajes Fabrizio Romano y será oficializada por ambas instituciones en las próximas horas, una vez que se ultimen los detalles administrativos.
Para Lionel Scaloni, la transferencia también es una buena noticia. El entrenador de la Albiceleste sigue de cerca el presente del joven atacante, que busca recuperar protagonismo con vistas al Mundial 2026. Con minutos y regularidad en Stamford Bridge, Garnacho intentará ganarse nuevamente un lugar en la lista de convocados de la Selección.