El Vaticano realizó gestiones diplomáticas para promover una salida negociada del presidente Nicolás Maduro de Venezuela hacia Rusia, con el objetivo de desactivar la posibilidad de una intervención militar por parte de Estados Unidos, según informaron fuentes internacionales y diplomáticas.
Las conversaciones, que estarían encabezadas por representantes de la Santa Sede, —incluido el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin—, habrían incluido la oferta de facilitar viajes o garantías de tránsito para altos funcionarios del gobierno venezolano. El objetivo de esta iniciativa era ofrecer una alternativa pacífica que evitara escaladas militares en medio de tensiones crecientes entre Caracas y Washington.
Estas gestiones se dan en el marco de una creciente presión internacional sobre el gobierno de Maduro, en particular desde Estados Unidos, que ha planteado abiertamente la posibilidad de acciones más directas ante la crisis política y humanitaria en Venezuela. El intento del Vaticano habría buscado evitar una incursión estadounidense ofreciendo una transición ordenada de ciertos miembros del círculo de poder venezolano.





