El streaming entra en una nueva era: del crecimiento sin límites a la selección estratégica

La industria del streaming atraviesa un punto de inflexión: después de años de expansión agresiva y costos crecientes para captar suscriptores, las plataformas globales están reposicionando sus estrategias hacia una economía más racional y sostenible. El cambio está reflejado en el informe anual de Luminate sobre cine y televisión en 2025, que describe una transición desde el crecimiento sin límites hacia una fase definida por la retención de audiencias, la eficiencia financiera y una selección más cuidadosa de contenidos.

Según el estudio, la lógica de producción masiva y expansión permanente ya no domina el sector audiovisual. En su lugar, las plataformas priorizan modelos que busquen sustentabilidad del negocio a largo plazo, donde los datos sobre consumo y compromiso de las audiencias son clave para decidir inversiones y lanzamientos.

Un reflejo de esta nueva etapa es la disminución en la cantidad de estrenos: mientras que el consumo de contenido original creció en 2025, la producción televisiva total se redujo un 11% respecto a 2024, lo que indica una apuesta por proyectos con mayor probabilidad de impacto que por cantidad de títulos.

El rol de los grandes actores y la competencia

Netflix, que durante la última década fue sinónimo de liderazgo absoluto, sigue siendo un actor dominante. En 2025 colocó seis títulos entre los más vistos en Estados Unidos, aunque su participación en el total de minutos consumidos de contenido original cayó por debajo del 60% por primera vez desde que la consultora mide este dato. Esto evidencia un ecosistema más equilibrado, con plataformas como HBO Max, Prime Video, Paramount+ y Peacock aumentando su presencia en audiencias.

Un dato particularmente significativo es que la serie original más vista en plataformas estadounidenses ese año no perteneció a Netflix, sino a Peacock, con un crecimiento notable en minutos visualizados.

Transformaciones productivas y geográficas

Los cambios no se limitan al consumo. La industria audiovisual global también está modificando cómo y dónde produce contenidos. La histórica centralidad de Los Ángeles en las grandes producciones se está debilitando: menos de la mitad de los estrenos importantes en 2025 fueron filmados íntegramente en Estados Unidos, en parte gracias a incentivos fiscales y costos más bajos en otros países.

En paralelo, el vínculo entre cine tradicional y servicios de streaming se mantiene fuerte. Las películas con mejor rendimiento en plataformas muchas veces son títulos que ya tuvieron éxito en salas cinematográficas, lo que subraya la importancia de estrategias que abarcan ambos sectores.

Las decisiones que enfrenta la industria reflejan esta nueva etapa: el avance tecnológico y la inteligencia artificial generan oportunidades, pero también requieren cautela en su adopción para equilibrar eficiencia y legitimidad cultural, según el informe.

Este giro en la estrategia del negocio global del streaming marca un paso hacia un mercado menos volátil y más maduro, donde el enfoque en rentabilidad, calidad y audiencias específicas redefine las prioridades de las principales plataformas.