El fracaso del One Shot se lleva puesto Nazareno y medio gabinete

Alejandra Nazareno dejó de ser la ministra de Economía de Catamarca, luego de anticipar imprudentemente el fracaso del One Shot y atribuirlo a la imposibilidad de la provincia de controlar, sumado a la falta de pagos a decenas de proveedores y un desmanejo que hace insostenible la situación.

Este no es un cambio ordenado y meditado, sino el derrumbe de un Gobierno que presumía de su gran administración, y hoy se ve jaqueado por compromisos incumplidos y falta de fondos.

Por eso, Raúl Jalil agarró la motosierra de su amigo Javier Milei y empieza a podar todo el Gobierno.

La niña Nazareno será premiada con un cargo en Camyen (malas noticias para Susana Peralta, que cae en desgracia), y como superministro de Economía quedará Juan Marchetti, que ahora manejará Hacienda y también Obras Públicas.

Este cambio puede ser positivo porque Marchetti ha dado amplias pruebas de su capacidad, con una buena gestión en Hacienda de la Capital.

Otro que vuela es Juan Cruz Miranda, porque el ministerio de de Inclusión Digital y Sistemas Productivos se fusiona con Industria, y Miranda sería exiliado al Tribunal de Cuentas.

En Transporte se da por un hecho la salida de Eduardo Andrada, aunque el rumor fuerte es que no lo echan sino que se va solo, en disconformidad con la idea de eliminar el Boleto Estudiantil Gratuito que ronda el Gobierno.

Marcelo Murúa seguiría al frente de Minería pero le agregan Ambiente. Niederle se quedaría con Agua y Energía.

También se une Desarrollo Social con Salud, aunque todavía no se confirmó si seguirá Lucas Zampieri al frente.

Taro Molina se va y desaparece el ministerio de Ciencia e Innovación Tecnológica: todo pasa a Educación donde sigue Dalmacio Mera al frente.

El Pocho Sáenz seguirá firme en Vivienda, y lo que resta definir es cómo se repartirán cargos para los nominados para abandonar la casa de Gran Hermano.

Vuela Fabiola Segura, y Seguridad pasa a manos de Rosales Matienzo, recientemente designado ministro de Gobierno.

Había cambios planificados para ser anunciados el primero de Mayo, pero todo se precipitó por el escándalo social que desató la caída del One Shot.

A estas horas arden los teléfonos y los llantos, pero la respuesta para todos viene envasada de Buenos Aires: “No hay plata”.

El catucho