El consumo no despega: caída en supermercados y mejora acotada en mayoristas

El consumo masivo volvió a mostrar señales contradictorias en el arranque de 2026. Según datos difundidos por el INDEC, las ventas en supermercados cayeron 1,2% interanual en enero a precios constantes, mientras que en los autoservicios mayoristas se registró una suba del 1,3% frente al mismo mes del año pasado. El dato refleja que, pese a algunos rebotes puntuales, el mercado interno todavía no logra consolidar una recuperación homogénea.

En valores corrientes, las diferencias fueron menores, aunque también dejaron pistas sobre el comportamiento del consumo. Las ventas totales en supermercados alcanzaron los $2.339.233,3 millones, con un aumento nominal del 25,1% interanual, mientras que en los mayoristas sumaron $339.788,7 millones, con una suba del 25,8%. Sin embargo, al descontar el efecto de la inflación, el desempeño real siguió mostrando un escenario más frágil en el canal minorista tradicional.

El informe oficial también confirmó que la foto del consumo sigue siendo desigual según el canal comercial. Mientras los supermercados volvieron a terreno negativo en el comienzo del año, los mayoristas lograron un leve repunte, algo que para los analistas suele estar asociado a un comportamiento más defensivo de los hogares, que buscan precios más convenientes, compras por volumen y una mayor administración del gasto cotidiano. Aunque el crecimiento en mayoristas es moderado, marca una diferencia respecto del deterioro que siguen mostrando otros segmentos del consumo.

A ese panorama se suma otra señal que también encendió alertas: las ventas en centros de compras (shoppings) mostraron una caída del 0,1% interanual en enero, lo que refuerza la idea de que la recuperación del consumo sigue siendo parcial y con desempeños muy dispares entre rubros y formatos comerciales. En otras palabras, algunos canales encuentran pequeños alivios, pero la mejora todavía no se traduce en un rebote generalizado de la demanda.

En paralelo, otros relevamientos privados ya venían advirtiendo que el consumo masivo había comenzado el año con debilidad. Un informe de Scentia difundido semanas atrás mostró caídas en supermercados, autoservicios independientes y mayoristas durante enero, lo que dejó en evidencia que, más allá de las variaciones puntuales del INDEC según canal, el poder de compra de los hogares continúa muy tensionado y sigue condicionando el ritmo de la actividad comercial.

El dato oficial conocido esta semana se da, además, en un contexto en el que el propio sector comercial mantiene expectativas cautelosas. En la última Encuesta de Tendencia de Negocios del INDEC, apenas el 21% de los empresarios supermercadistas consideró que la actividad podría mejorar en el corto plazo, mientras que la mayoría sigue señalando a la falta de demanda como el principal límite para crecer. Así, el arranque de 2026 confirma un escenario que combina pequeños rebotes sectoriales con un consumo todavía lejos de mostrar una recuperación firme.