El caso Adorni desató una crisis digital: concentra el 91% de las menciones negativas contra el Gobierno

El Gobierno nacional enfrenta una de sus peores semanas en el terreno digital desde su llegada al poder. Un informe de monitoreo sobre la conversación en redes sociales reveló que el caso que involucra a Manuel Adorni concentra el 91% de las menciones negativas vinculadas al oficialismo, en medio de una escalada de cuestionamientos que impacta de lleno en la estrategia comunicacional de la Casa Rosada.

El relevamiento, replicado este viernes por distintos medios nacionales, analizó 4.936 publicaciones entre el 8 y el 25 de marzo y detectó que la negatividad en torno al vocero presidencial se mantuvo de forma sostenida durante todo el período. Según el informe, el rechazo nunca bajó del 86%, incluso antes de la última conferencia de prensa, y alcanzó un pico del 100% el 25 de marzo, una señal de que la crisis no fue un episodio aislado sino un proceso acumulativo.

El dato adquiere mayor peso político porque golpea en un terreno históricamente favorable para el oficialismo. Desde el inicio de la gestión, el Gobierno de Javier Milei construyó buena parte de su fortaleza pública sobre la disputa en redes sociales, donde supo imponer agenda y dominar la conversación. Sin embargo, este nuevo escenario muestra un cambio de clima que pone en cuestión esa ventaja.

De acuerdo con los informes periodísticos difundidos en las últimas horas, la negatividad atraviesa prácticamente todas las plataformas. En Twitter/X, donde se concentra el mayor volumen de publicaciones, las menciones negativas rondan el 90,6%, mientras que en Facebook, Instagram y Google News el rechazo supera el 96%, lo que refuerza la idea de un deterioro transversal y no acotado a un solo segmento de usuarios.

Entre los factores que explican el desplome aparecen dos ejes que dominaron la conversación pública en los últimos días: las versiones sobre el uso de un vuelo privado y la difusión de información referida a propiedades no declaradas atribuidas a Adorni. La conferencia de prensa del 25 de marzo, convocada para responder a esas acusaciones, no logró revertir el escenario y, según varios análisis, terminó profundizando el desgaste.

El impacto del caso ya no se limita a la figura del funcionario. Distintos análisis coinciden en que la crisis empieza a proyectarse sobre la imagen general del Gobierno, al tocar un punto especialmente sensible para el discurso libertario: la promesa de austeridad y la confrontación con “la casta”. Por eso, el episodio se transformó en un problema político más amplio, con capacidad de erosionar uno de los activos más fuertes del oficialismo: su narrativa pública.