El Banco Central de la República Argentina (BCRA) informó que durante diciembre de 2025 canceló la totalidad de las operaciones financieras que mantenía con el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, en el marco del acuerdo de estabilización cambiaria por hasta USD 20.000 millones anunciado el pasado 20 de octubre.
Según precisó la autoridad monetaria, la cancelación alcanzó a todas las transacciones realizadas durante el cuarto trimestre del año pasado. El mecanismo había sido implementado con el objetivo de brindar previsibilidad al mercado cambiario argentino frente a las presiones registradas en el tramo final de 2025.
De acuerdo con documentación oficial de ambos países, Argentina utilizó aproximadamente USD 2.500 millones de la línea acordada. Esos fondos correspondieron a dólares que el Tesoro estadounidense vendió en el mercado local en las semanas previas a las elecciones de octubre, cuando el tipo de cambio alcanzó el techo de la banda de flotación.
Desde el Banco Central remarcaron que este tipo de operaciones “son de extrema confidencialidad”, por lo que no se detallaron los movimientos específicos realizados durante la intervención. No obstante, aclararon que el swap continúa vigente, lo que habilita a la Argentina a recurrir nuevamente a esos fondos en caso de nuevas turbulencias financieras.
El esquema bilateral consistió en operaciones de intercambio de divisas bajo condiciones previamente pactadas entre el BCRA y el Tesoro estadounidense. La línea de crédito contingente alcanzó los USD 20.000 millones y se consolidó como una de las principales herramientas de asistencia técnica y financiera del año pasado.
Con la finalización de estas operaciones, el Banco Central regularizó su posición frente al Tesoro de Estados Unidos y dio por cerrado el ciclo de intervención cambiaria que se activó tras el anuncio de octubre para contener la volatilidad del peso.
Además de la venta de dólares en el mercado oficial, el Tesoro de EE.UU. también intervino mediante la compra de pesos en el mercado de “contado con liquidación”, con el objetivo de contribuir a la reducción de la brecha cambiaria.
El gobierno estadounidense vinculó públicamente la continuidad del respaldo financiero a la implementación de “buenas políticas” económicas y al sostenimiento del rumbo desregulatorio. En ese sentido, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó en noviembre de 2025 que la operación generó una ganancia financiera para los Estados Unidos, rechazando las críticas internas que calificaban la medida como un “rescate a fondo perdido”.





