La clasificación del Gran Premio de Australia tuvo un un golpe de escena inesperado en su comienzo: Max Verstappen, cuatro veces campeón del mundo de Fórmula 1, se accidentó en la primera curva de su vuelta rápida y quedó eliminado de la Q1.
El piloto perdió el control al frenar, cuando el eje trasero de su auto se bloqueó. El neerlandés se deslizó sin poder hacer nada sobre la grava y terminó incrustado contra las barreras de contención.
Apenas se detuvo el auto, Verstappen avisó por radio que estaba bien: “Sí”, respondió cuando desde el equipo le preguntaron por su estado. “El coche simplemente se bloqueó en el eje trasero. Fantástico”, ironizó.
Las cámaras lo mostraron sacudiendo la mano y la muñeca tras el golpe. Las repeticiones dejaron en claro que no soltó el volante en el impacto.
El fuerte accidente obligó a mostrar la bandera roja y detener la sesión. Esta interrupción fue clave para Kimi Antonelli, piloto de Mercedes, que pudo salir a pista en los siete minutos finales de la Q1. El italiano venía de un fuerte accidente en la FP3 y parecía casi imposible que su equipo pudiera reparar el auto a tiempo, pero la pausa le dio una oportunidad que aprovechó más tarde tras terminar segundo en la clasificación.





