El expresidente y líder histórico del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, ha generado preocupación por su reiterada ausencia pública en los últimos días. El exmandatario no participó en su tradicional programa dominical transmitido por Radio Kawsachun Coca, y tampoco se lo ha visto en eventos políticos o en redes sociales, algo que llamó la atención de sus seguidores tanto dentro como fuera de Bolivia.
Según informaron allegados a Morales, el exmandatario contrajo dengue, y aunque su evolución es favorable, su recuperación ha implicado que reduzca su actividad pública y se mantenga en reposo médico. El diagnóstico, confirmado por quienes lo acompañan, fue la razón por la cual Morales no asistió al programa radiofónico de la semana anterior, y tampoco estuvo presente en la emisión más reciente.
Uno de sus cercanos, el exsenador Leonardo Loza, aseguró que Morales “está muy bien de salud” y “recuperándose”, aunque no se ha revelado su ubicación exacta, con el argumento de que la decisión responde tanto a su salud como a cuestiones de seguridad. Según Loza, Morales permanece “a buen recaudo” en Bolivia, pese a que la falta de apariciones ha alimentado rumores y especulaciones.
La ausencia prolongada y el silencio en redes sociales —donde suele tener publicaciones habituales— reforzaron la incertidumbre entre sus seguidores, pero las fuentes cercanas insisten en que su estado es estable y que el cuadro de dengue es la explicación principal detrás de su retiro temporal de la actividad pública.
En paralelo, Morales enfrenta un proceso penal por presunta trata agravada de personas, lo que también ha sido mencionado en el contexto de las versiones sobre su ausencia; sin embargo, sus allegados han negado versiones de salida del país o decisiones políticas, insistiendo en que solo se trata de un período de recuperación.





