Contrapunto entre Fama y Ledesma por la nueva conformación de YMAD

El traspaso de YMAD (Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio) a la provincia de Catamarca generó un fuerte cruce político entre el senador nacional Flavio Fama y el diputado provincial Juan Carlos Ledesma, con posiciones totalmente opuestas sobre el acuerdo impulsado por el Gobierno provincial.

Fama planteó una cuestión de privilegio contra el gobernador Raúl Jalil, cuestionando el traspaso de YMAD mediante un decreto nacional. El legislador sostuvo que el acuerdo con la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) perjudica al sistema universitario en su conjunto y, particularmente, a la Universidad Nacional de Catamarca (UNCa).

“Es una historia de connivencia, impunidad, nepotismo y corrupción”, afirmó Fama, quien consideró que la maniobra debe ser tratada en el Congreso de la Nación, al tratarse de una ley con más de 70 años de vigencia que afecta a todas las universidades del país, en un contexto de crisis y desfinanciamiento del sistema educativo.

Además, el senador apuntó contra la restitución de recursos a la UNT, señalando que “ya recibió y malgastó esos fondos”, y recordó que hubo autoridades universitarias condenadas por malversación. También criticó una cláusula de indemnidad aprobada en la Legislatura catamarqueña que exime de responsabilidades a los funcionarios de YMAD, cuestionando la posterior designación de un familiar del gobernador en la empresa.

En contraposición, el diputado provincial Juan Carlos Ledesma salió al cruce de las declaraciones del senador y defendió el accionar del gobernador Jalil. En ese sentido, sostuvo que el mandatario provincial logró, a través del diálogo y el consenso político, lo que ningún otro gobernador había conseguido: que el Gobierno nacional reconozca a Catamarca un rol central en la conducción de la empresa minera, devolviendo a la provincia lo que le corresponde por derecho.

Ledesma cuestionó duramente la actitud de Fama y se preguntó qué beneficio concreto trae su exposición para los catamarqueños, sugiriendo que sus declaraciones podrían responder más a una estrategia de posicionamiento personal, teniendo en cuenta la finalización de su mandato el próximo año, que a una defensa real de los intereses provinciales.

De este modo, el traspaso de YMAD volvió a convertirse en eje de una fuerte disputa política entre dirigentes catamarqueños, con visiones contrapuestas sobre el rol del Estado provincial, el vínculo con la Nación y el impacto del acuerdo en el sistema universitario y minero.