Conmoción en el rock nacional: murió Daniel Buira, baterista fundador de Los Piojos

El rock argentino atraviesa horas de conmoción tras confirmarse la muerte de Daniel “Dani” Buira, baterista y percusionista que fue uno de los fundadores de la banda Los Piojos. El músico tenía 54 años y falleció durante la madrugada del sábado luego de descompensarse en la sede de la Escuela de Percusión La Chilinga, ubicada en Ciudad Jardín, en el partido bonaerense de Tres de Febrero.

De acuerdo con la información conocida hasta el momento, Buira se encontraba en el lugar cuando comenzó a manifestar dificultades para respirar y pidió ayuda a personas que estaban cerca. Poco después se descompensó y perdió el conocimiento. Personal médico que acudió al lugar constató su fallecimiento y la Justicia inició una causa para determinar las circunstancias de la muerte.

Nacido en 1971, Buira fue uno de los integrantes originales de Los Piojos, banda que se formó a fines de los años 80 y que con el tiempo se transformó en uno de los grupos más influyentes del rock nacional. Durante su paso por la formación participó en la construcción del sonido característico del grupo, que combinaba rock con ritmos rioplatenses y elementos de murga y candombe.

El músico integró la banda durante su etapa inicial y formó parte de discos que marcaron a toda una generación, como “Chactuchac” (1992), “Ay ay ay” (1994) y “Tercer arco” (1996). Su estilo rítmico fue clave en los primeros años del grupo, antes de su salida a comienzos de la década de 2000.

Más allá de su carrera en el rock, Buira también dejó una huella importante en el ámbito de la percusión. En 1995 creó La Chilinga, una escuela y colectivo de percusionistas que con el tiempo se convirtió en un espacio de formación y encuentro para cientos de músicos. El proyecto llegó a reunir a cientos de alumnos y profesores en distintas sedes y fue considerado uno de los espacios más influyentes del género en Argentina.

Tras conocerse la noticia, artistas, músicos y seguidores del rock nacional comenzaron a despedirlo en redes sociales, recordando su aporte a la música argentina y su influencia en varias generaciones de percusionistas. Su muerte provocó un fuerte impacto entre los fanáticos de Los Piojos, banda que marcó una época en los años 90 y principios de los 2000.

Con su partida, el rock nacional pierde a uno de los músicos que ayudaron a construir una de las identidades sonoras más reconocibles de la escena argentina. Su legado, tanto en la batería de Los Piojos como en el desarrollo de la percusión popular, seguirá presente en la música que marcó a toda una generación.