
En pleno clima invernal y bajas temperaturas, cientos de personas se reunieron en la Terminal 1 del aeropuerto de Minneapolis–Saint Paul en el estado de Minnesota, Estados Unidos, para protestar contra la presencia y las acciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). La movilización forma parte de una jornada de manifestaciones que se replicaron en distintas partes de la ciudad y del estado, en rechazo a la actuación de la agencia federal tras la muerte de Renee Nicole Good, de 37 años.
La protesta se da en el marco de un movimiento más amplio que incluyó marchas masivas, llamados a huelga general y diversas demandas ciudadanas, entre ellas que se investigue a fondo el caso y que se reduzca o elimine la presencia de agentes de inmigración en Minnesota, que según los manifestantes ha aumentado en las últimas semanas.
La muerte de Renee Good —disparada por un agente del ICE el pasado 7 de enero, según consta en informes forenses— ha generado una fuerte ola de indignación pública y repercusiones nacionales. La víctima, madre de tres hijos, fue impactada por múltiples disparos, una determinación que el examinador médico ha calificado formalmente como homicidio mientras las autoridades continúan investigando las circunstancias del hecho.
Las protestas han incluido no solo concentraciones en el aeropuerto, sino también marchas multitudinarias por las calles de Minneapolis, cierres de negocios y acciones coordinadas para visibilizar el rechazo a las políticas migratorias del gobierno federal en Estados Unidos.




