Catamarca, la provincia donde más se derrumbó el salario privado

Un trabajo publicado por la Fundación Mediterránea, señala a Catamarca como la provincia argentina donde con más fuerza se desplomó el salario privado, muy por encima del promedio nacional, como producto de la constante inflación y la escasa mejora de sueldos.

Lo sabe cualquier trabajador y cualquier ama de casa, pero los analistas de la Fundación Mediterránea lo indagaron en profundidad, al estudiar “el impacto de la década de estanflación sobre el poder adquisitivo de los trabajadores del sector privado, una radiografía por provincias”.

El trabajo, publicado el último 13 de agosto, muestra la desoladora realidad catamarqueña, al explicar que “en el último año, con una inflación acumulada del 40,4% al primer trimestre, la disminución de salarios reales fue desde 2% en Tierra del Fuego a 10% en Neuquén, con un promedio de caída del 3,8%, considerando los índices de precios regionales. Al incluir el número de empleos registrados en el período, se tiene una caída mayor de la masa salarial, del orden del 6 % interanual en términos reales. Neuquén, Mendoza, Salta y Jujuy fueron las provincias más afectadas, mientras que Tierra del Fuego fue la única donde el factor empleo compensó la caída de salarios”.

“Si se amplía la mirada a lo ocurrido en la última década, se tiene que la caída de poder adquisitivo del salario fue desde 4% en San Juan y Formosa hasta 27% en Tierra del Fuego, con un promedio de reducción del 8%. El mayor deterioro ocurrió en las provincias patagónicas (Tierras del Fuego, Neuquén, Chubut), por la declinación de precios de hidrocarburos y los problemas fiscales de sus administraciones provinciales”, se agrega.

El estudio toca la realidad catamarqueña y con pésimas noticias, porque “focalizando en la evolución de la masa de ingresos formales, que depende de los salarios pero también del empleo, para el período 2011-21 la mayor contracción en términos reales se observa en provincias como Catamarca (-26 %), La Rioja (-22 %), Tierra del Fuego (-20 %) y Chubut (-18 %) y, en el otro extremo, el incremento de 4% registrado en Neuquén, una provincia en la que el empleo aumentó 24% en el periodo. En los últimos tres años, con la recesión económica, la caída de poder adquisitivo del salario fue desde 8% en San Luis y Santa Cruz hasta 25% en Tierra del Fuego, con un promedio de baja del 11%. También fueron importantes las reducciones en La Rioja, Neuquén y Catamarca, de entre 19 y 16%”.

“Además, -se expresa- la cantidad de puestos de trabajo registrados también se vio sensiblemente afectada, con una merma de 442 mil puestos en el total nacional respecto al primer trimestre 2018, derivando en una contracción de la masa real de ingresos formales aún superior a la del salario. Las pérdidas fueron de dos dígitos en todas las jurisdicciones, desde una variación negativa de 10% en San Luis hasta el 31% en Tierra del Fuego”.

“En lo que hace a las negociaciones salariales ocurridas durante la última década, sólo en 2013 la pauta de incremento salarial recomendada por el Gobierno Nacional fue convalidada por la mayoría de los sectores, en un contexto en el que la inflación de cada año superaba a las recomendaciones oficiales de pauta salarial. En los años con fuertes devaluaciones del peso (2014, 2016 y 2018), la inflación le ganó la carrera a los salarios, pero en los años subsiguientes (2015 y 2017), los salarios sólo lograban empatar con la inflación, sin recuperar el terreno perdido. Respecto de las negociaciones de 2020 y 2021, algunos sectores comenzaron a delimitar su reclamo de incremento salarial y/o resolvieron correcciones sobre la paritaria del primer semestre 2021. En el mejor de los casos, se logrará equiparar a la inflación (proyectada en torno a 48%). Por el momento, en el extremo superior batallan la negociación la UOCRA, que acordó un aumento de 47,8%, seguido por Bancarios y Sanidad (45%), Mecánicos (42%), Choferes de colectivos del interior del país (UTA) 37,8%, Estatales Nacionales y UOM (metalúrgicos) 35%. Los acuerdos más moderados refieren a un piso de 30%, caso de trabajadores de gimnasios y de comercio. Tras las elecciones, se espera que se levanten algunas “anclas”, por lo que es probable que se acelere la inflación, con riesgo para el salario real”.

El Catucho

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